José Jerí asumió hoy como presidente interino del Perú, tras la destitución de Dina Boluarte. Al respecto, Enrique Valderrama, precandidato del APRA, señaló que el cambio es el corolario de una crisis, pero que la nueva presidencia interina tiene una «debilidad frágil», convirtiendo a Jerí en un potencial «títere de las fuerzas que lo han colocado».
«Dina Boluarte está muy bien vacada, el problema es que lo que debió haber ocurrido es una reconfiguración de la mesa directiva y elegir una persona con un perfil menos impresentable que el de Jerí», expresó.
El precandidato aprista señaló directamente que la continuidad del poder se ha concretado gracias a una maniobra urdida por el fujimorismo. Explicó que la votación para el cambio presidencial no podría haberse realizado sin la «bendición de parte del fujimorismo y el acuñismo» (Alianza para el Progreso).
Según Valderrama, estas bancadas son las mismas que «han sostenido a la presidente Boluarte y hoy día le cortan la cabeza», ya que ellos son quienes realmente han gobernado con ella. Sobre Jerí, afirmó que este nuevo presidente interino tiene una «debilidad frágil» y podría ser «lógicamente un títere de las fuerzas que lo han colocado». Señaló que estas bancadas están colocando a una persona «absolutamente dócil para sus intereses».
Enfatizó que, a pesar de los cambios en el Ejecutivo, el Congreso «tiene todo el control» y continuará con su plan. Este plan busca, primero, beneficiarse de la percepción pública de que fueron ellos quienes vacaron a Boluarte (algo que considera falso, pues Jerí y el Congreso ya gobernaban). Segundo, el Congreso seguirá gobernando mediante el nuevo gabinete que «armarán, estoy seguro, con piezas que le sean útiles a no solamente Somos Perú, sino Fuerza Popular y Alianza para el Progreso».
Frente a esta situación, Valderrama abogó por una «posición férrea para evitar que incidan en las elecciones del año próximo en abril».
Al analizar la degradación política que ha llevado a múltiples cambios presidenciales desde el gobierno de PPK, el precandidato del APRA identificó tres grandes responsables de la inestabilidad actual en el Perú: El Fujimorismo, es un «gran responsable de la instabilidad política». Señaló que, si bien el proyecto económico de Keiko Fujimori y el de Kuczynski eran prácticamente idénticos («eran calcos»), la meta política era destruirse mutuamente.
Los Sectores Mercantiles. Valderrama mencionó que estos sectores «influyen definitivamente sobre el poder en el Perú»; la izquierda Intelectual Limeña, a su juicio, un tercer responsable es «exacervar de una u otra manera el enfrentamiento» por parte de algunos sectores de la izquierda académica e intelectual limeña, los cuales se organizan más «alrededor de ONGs que de partidos políticos».
Respecto a la izquierda radical de Perú Libre y Cerrón, Valderrama indicó que ellos aprovecharon la oportunidad que se les presentó, pero que la oportunidad no la fabricaron ellos, sino la propia clase política empoderada en ese momento y el mal manejo del expresidente Vizcarra, representante de intereses mercantiles y comerciales, especialmente alrededor de la pandemia.
Dina Boluarte es vacada: congresista José Jerí asume presidencia del Perú











