El Sarawja, el género musical y danza de origen aimara de Moquegua, fue declarada Patrimonio Cultural de la Humanidad por el Comité del Patrimonio Inmaterial de la Unesco durante la 20.ª sesión del Comité Intergubernamental de la Convención para la Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial que se realiza en Nueva Delhi, en India.
🇵🇪 ¡Orgullo peruano! 🇵🇪 ¡Una nueva tradición de música y danza es reconocida a nivel internacional!
🎶⭕ Se trata del Sarawja, música y danza aimara de Moquegua, que ha sido inscrita en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad de la @UNESCO. pic.twitter.com/U541DoYnUv
— Ministerio de Cultura del Perú (@MinCulturaPe) December 10, 2025
«El Sarawja es mucho más que música y danza; es una práctica colectiva que celebra la vida, la tierra y la abundancia y que expresa, a través del canto, la música y el encuentro comunitario, valores de reciprocidad, solidaridad y un profundo vínculo con la naturaleza», declaró el delegado permanente de Perú ante la Unesco, Ramiro Silva.
🔴 ÚLTIMA HORA
Nueva inscripción en la lista del #PatrimonioInmaterial: Sarawja, música y danza aymara de Moquegua, #Perú🇵🇪.
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— UNESCO en español 🏛️#Educación #Ciencia #Cultura (@UNESCO_es) December 10, 2025
El Ministerio de Cultura destacó que la inscripción del Sarawja suma la decimotercera manifestación peruana en la lista de la UNESCO y representa un hito para la identidad regional y nacional. La entidad subrayó que la UNESCO felicitó al Estado peruano por la ejemplar participación de las comunidades portadoras en la elaboración del expediente de postulación, lo que evidencia el compromiso colectivo en la preservación de este patrimonio.
El Sarawja se practica en los valles del Ticsani y San Felipe, en los distritos de Carumas, Cuchumbaya y San Cristóbal–Calacoa, departamento de Moquegua. Se trata de una expresión musical y dancística de carácter colectivo y ritual, celebrada anualmente tras la Semana Santa. Durante este periodo, las comunidades viven un tiempo festivo vinculado a la abundancia, la renovación y el ciclo vital. La festividad se desarrolla en “ruedas”, grupos familiares unidos por lazos de parentesco, compadrazgo y amistad, que recorren los pueblos con música y danza, mientras las familias anfitrionas ofrecen platos elaborados con productos locales.
El Ministerio de Cultura describió que la manifestación combina canto en aimara y castellano, silbidos ejecutados por los varones y el sonido característico del charango o guitarrilla de hasta 24 cuerdas. La vestimenta femenina resalta por sus ornamentos y el uso del anaco, prenda de origen prehispánico, lo que refuerza la conexión de la tradición con las raíces ancestrales de la región.











