En el 77 aniversario de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, el director ejecutivo de Derechos Humanos Sin Fronteras en Tacna, Odilón Farfán Anaya, advirtió que el Perú atraviesa una etapa “sumamente difícil”, marcada —dijo— por violaciones cada vez “más sanguinarias y crueles”. Señaló que las autoridades responsables de garantizar los derechos fundamentales han actuado “poco o nada”, agravando una crisis que, según afirmó, se arrastra desde las protestas sociales de 2022 y 2023.
Farfán Anaya explicó que la organización ha presentado denuncias ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y la Autoridad Internacional Judicial de Derechos Humanos, buscando justicia para las familias afectadas por abusos que, sostuvo, aún no han sido esclarecidos. Recordó que las víctimas de muertes y maltratos continúan esperando sanciones para los responsables.
El director también cuestionó el desempeño de instituciones clave. Acusó a la Policía Nacional de ejercer un uso excesivo de la fuerza, al Ministerio Público de no investigar con rigor y al Poder Judicial de mantener procesos lentos que impiden sancionar a los culpables. Añadió que la Defensoría del Pueblo no estaría cumpliendo su rol de defensa ciudadana con independencia. Organizaciones como Amnistía Internacional y Human Rights Watch han monitoreado la situación y publicado informes, aunque —sostuvo— las recomendaciones aún no generan cambios sustanciales.
De cara a las próximas elecciones, Farfán Anaya llamó a la ciudadanía a ejercer un voto informado y consciente, recordando la advertencia de Indira Gandhi sobre los riesgos de la desinformación. Consideró que estos comicios deben funcionar como un “termómetro” para evaluar el rumbo del país y elegir autoridades comprometidas con la justicia y la democracia. Insistió en que el país necesita un liderazgo que represente genuinamente al pueblo y que impulse la sanción de los responsables de más de 70 muertes registradas en los últimos años.
Derechos Humanos Sin Fronteras anunció que continuará coordinando con organizaciones sociales y gremios en la región. Para Farfán Anaya, el Perú enfrenta un momento decisivo: “No estamos viviendo una democracia; estamos viviendo una injusticia antidemocrática”, afirmó.











