En el Día Internacional de los Derechos de los Animales; Damaris Núñez, representante de la Asociación de Protección Animal Cambiemos su Vida, advirtió que en Tacna persiste un serio incumplimiento de las normas destinadas a proteger a las mascotas y garantizar su bienestar. Aunque los animales cuentan con derechos fundamentales y existen marcos legales como la Ley 30407 y diversas ordenanzas municipales, la activista señaló que, en la práctica, su aplicación es casi inexistente debido a la falta de voluntad política.
Núñez lamentó que, pese a que el maltrato animal está penado por la ley, muchos casos emblemáticos en la región no han alcanzado justicia efectiva. Recordó hechos como el de una perrita torturada y asesinada en Vilavila, cuyo agresor recibió una sanción considerada “benigna”, así como los casos de Rayito y Carissa, esta última asesinada este año. Ninguno ha derivado en una sentencia firme de cárcel. Para la asociación, esta impunidad envía un mensaje desalentador y evidencia deficiencias en el sistema de justicia.
A esta situación se suma la falta de gestión municipal para facilitar la denuncia vecinal. Aunque todas las municipalidades de Tacna cuentan con ordenanzas que tipifican el maltrato como falta administrativa, muchas no han habilitado áreas específicas donde los ciudadanos puedan reportar estos hechos. Casos como animales amarrados en techos, expuestos al sol o sin agua y alimento no pueden canalizarse adecuadamente por la ausencia de oficinas o procedimientos claros. Solo la municipalidad provincial cuenta con un área de Zoonosis operativa. Esta falta de estructura, señaló Núñez, genera “una suerte de impunidad y retroceso”.
Otro punto crítico es el registro obligatorio de mascotas, una obligación establecida en las ordenanzas, pero que —según Núñez— se ignora de manera generalizada. Sin un padrón actualizado, resulta imposible elaborar diagnósticos, diseñar políticas públicas o ejecutar proyectos de protección animal. La asociación ha propuesto campañas informativas e incluso la colaboración de voluntarios, pero asegura que los municipios no han implementado estas medidas.
La activista también resaltó la importancia de la educación para fomentar la tenencia responsable. Recordó que, en casos de ataques de animales potencialmente peligrosos, la responsabilidad recae en los dueños y no en el animal. “Se sataniza al animal, pero es el ser humano quien debe cumplir las normas y garantizar un manejo adecuado”, indicó.
Finalmente, Núñez hizo un llamado a promover empatía desde la infancia, convencida de que el cambio será generacional. Sostuvo que muchos comportamientos violentos en la adultez comienzan con el maltrato animal en la niñez. La asociación participará en el corso tradicional bajo el lema “Al maltrato animal, nunca más”, reafirmando su compromiso con una sociedad más justa y respetuosa con los seres vivos.











