Al menos 40 Programas No Escolarizados de Educación Inicial (PRONOEI) dejarían de funcionar a partir del próximo año, tras una decisión adoptada por la Unidad de Gestión Educativa Local (UGEL) Tacna, debido a la baja demanda del servicio y otros trámites administrativos que no han sido precisados.
La información fue dada a conocer por la secretaria general del SUTEP, Rossana Reynoso Guillermo, quien advirtió que esta medida afectará de manera significativa a niños y niñas de 0 a 2 años que viven en sectores comunitarios donde no existen instituciones educativas formales, así como a las maestras que trabajan en estos espacios, los cuales muchas veces son habilitados por ellas mismas.
“Hace dos días he tomado conocimiento de esta situación. Este cierre va a afectar además a 40 promotoras que no están en planilla y que reciben una propina. El SUTEP logró que este monto se incremente de 550 a 1,050 soles. Sin embargo, la decisión pone en riesgo, a corto plazo, la estabilidad laboral de algunas coordinadoras”, señaló Reynoso.
La dirigente recordó que el funcionamiento de los PRONOEI depende tanto de la demanda como de la oferta del servicio educativo. Asimismo, explicó que ser coordinador de estos programas representa un gran reto, ya que no cuentan con infraestructura propia ni ambientes equipados como las instituciones educativas formales.
“No se les brinda un local construido ni servicios higiénicos adecuados. En los PRONOEI se debe empezar desde cero, buscando espacios en la comunidad, como salones comunales, comedores populares o locales vecinales, mediante coordinaciones y alianzas estratégicas”, detalló.
Según indicó, el cierre masivo de estos programas respondería a la falta de metas de atención, ya sea porque los padres optaron por matricular a sus hijos en instituciones educativas más alejadas o porque existen centros cercanos que no cuentan con la capacidad suficiente para atender la demanda.
No obstante, Reynoso cuestionó que desde la Dirección de Gestión Pedagógica de la UGEL Tacna no se hayan planteado alternativas de solución antes de tomar esta decisión. “Cuando se solicita un informe, lo mínimo que se debe hacer es convocar a una reunión de trabajo para analizar la problemática y buscar soluciones antes de cerrar los programas. No ha habido consulta ni un análisis conjunto”, sostuvo.
Finalmente, remarcó que el cierre de los PRONOEI no debe tratarse como el cierre de un negocio, sino como una problemática social y educativa. “No estamos hablando del cierre de una tienda, sino de programas que brindan educación a niños pequeños. El cierre de 40 PRONOEI no es un número menor y dejará a muchos niños sin acceso a la educación inicial que recibían hasta ahora”, concluyó.










