Edualda Medina, directora zonal del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (SENAMHI) en Tacna y Moquegua, indicó que según el monitoreo actual, gran parte del territorio de Moquegua y sectores importantes de Tacna se encuentran en nivel naranja (fuerte) de riesgo para la generación de incendios forestales, mientras que el centro y norte del país ya alcanzan niveles extremos.
Medina enfatizó que más del 90% de los incendios forestales son provocados por la actividad humana, principalmente por la costumbre de quemar basura o rastrojos en horarios inapropiados y el uso de artefactos pirotécnicos durante las celebraciones navideñas. Las condiciones que actúan como «combustible» para estos siniestros incluyen el incremento de la temperatura diurna (Aviso 456), noches con cielos despejados y bajas temperaturas (Aviso 457), y una ausencia total de nubosidad y humedad. En zonas como las alturas de Tarata, Candarave y Jorge Basadre, los pajonales y queñuales están completamente secos, lo que facilita que cualquier chispa prospere rápidamente.
Situación hídrica preocupante
La falta de precipitaciones también ha impactado las reservas de agua. Actualmente, la represa de Paucarani en Tacna registra apenas 3.24 millones de metros cúbicos, una cifra considerablemente menor a los 5 millones de metros cúbicos registrados en la misma fecha el año pasado.
«Paucarani está muy cerca de la línea roja», señaló Medina, indicando que el suministro se encuentra bajo lo normal. Aunque los ríos se mantienen estables por ahora, la recuperación de los embalses dependerá de las lluvias proyectadas para los próximos meses.
En cuanto al pronóstico para el trimestre de verano. De acuerdo con los modelos climáticos del SENAMHI, se espera en enero y febrero lluvias dentro de los niveles normales, y en marzo existe la probabilidad de que las precipitaciones estén sobre lo normal, lo cual sería vital para alimentar las represas antes de que termine la temporada.















