El ingeniero Cristian Porras, especialista en productos conductores eléctricos de la empresa Celsa, advirtió sobre los riesgos que existen en las instituciones educativas debido al mal estado de sus instalaciones eléctricas, muchas de las cuales presentan años de antigüedad sin mantenimiento adecuado.
Explicó que fallas en tomacorrientes, tableros y circuitos pueden generar descargas eléctricas, sobrecalentamientos e incluso incendios, poniendo en peligro a estudiantes y docentes. “Existen riesgos directos e indirectos que pueden afectar a los alumnos si no se toman medidas preventivas”, señaló.
El especialista indicó que hay señales de alerta como luces parpadeantes, enchufes flojos, olor a quemado o sobrecalentamiento, las cuales deben ser atendidas de inmediato. Asimismo, recomendó que las instalaciones eléctricas sean evaluadas por personal técnico al menos una vez al año, antes del inicio de clases.
Porras también cuestionó el uso excesivo de extensiones eléctricas y cargadores genéricos, ya que estos pueden sobrecargar los sistemas y aumentar el riesgo de fallas. Precisó que estos equipos no están diseñados para un uso prolongado y continuo.
Finalmente, remarcó que la prevención es fundamental para evitar emergencias, recomendando el uso de materiales certificados y la revisión constante de las conexiones eléctricas, especialmente en espacios con alta concurrencia como colegios.











