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Chimbote en angustia por sismo de 6 grados y constantes réplicas

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La tierra no deja de temblar en el puerto. Tras el sismo de 6 grados en la escala de Richter registrado el pasado sábado 27, la ciudad de Chimbote se encuentra en un estado de alerta permanente. El periodista local Luis Crisólogo informó que el movimiento telúrico ha sido uno de los más impactantes para la zona, evocando el traumático recuerdo del terremoto de 1970 que dejó cerca de 69,000 víctimas.

El impacto del sismo ha dejado huellas visibles en la provincia de Santa. Según el reporte oficial de la Unidad de Gestión Educativa Local (UGEL) Santa, se contabilizan 28 colegios con daños en su infraestructura. Esta situación resulta particularmente preocupante dado que el evento ocurrió en plena temporada de clausura escolar. Asimismo, se han reportado afectaciones en carreteras y postas médicas, lo que complica la atención básica en la región.

La calma no ha retornado a la población. Solo durante el domingo se percibieron ocho réplicas con magnitudes que oscilaron entre los 3 y 5 grados. Estas sacudidas constantes, especialmente una perceptible después de las 6 de la tarde del domingo, obligaron a los ciudadanos a permanecer en las calles por temor a un colapso.

El temblor no solo sacudió a Chimbote, sino que su impacto se extendió a Trujillo (la «Ciudad de la Eterna Primavera») y a varias provincias de Lima.

A pesar de que el presidente Jerí anunció el envío de un ministro para evaluar los daños, Crisólogo denunció que, tras más de 48 horas del evento principal, ningún representante del Ejecutivo ha llegado a la zona. Esta ausencia de liderazgo nacional genera malestar en una población que demanda atención urgente para liderar las tareas de emergencia y reconstrucción.

Para los ancashinos, este evento actúa como una herida abierta que vuelve a sangrar; la memoria del 70 es una cicatriz colectiva que recuerda lo vulnerable que puede ser la vida ante el rugido de la naturaleza.