El exministro de Energía y Minas, Carlos Herrera Descalzi, advierte que la empresa estatal se encuentra en una situación de «quiebra» técnica debido a la insostenible deuda de la Refinería de Talara y la falta de transparencia en sus cuentas.
En una reciente entrevista con Radio Uno, Herrera Descalzi analizó las implicancias del Decreto de Urgencia 010-2025, publicado el pasado 1 de enero, el cual plantea una reorganización patrimonial de Petroperú. Según el experto, aunque el gobierno niega una privatización, el encargo directo a Proinversión sugiere lo contrario, pues dicha entidad se especializa en la venta de activos y gestión de inversión privada, lo que podría derivar en un «descuartizamiento» de la empresa en diferentes lotes.
Señaló que el proyecto, autorizado originalmente como una modernización, terminó siendo la construcción de una planta nueva con un costo de 6,500 millones de dólares, a pesar de que su valor de mercado actual se estima en apenas 3,000 millones de dólares,. Esta diferencia representa una pérdida patrimonial de 3,500 millones de dólares que el Estado peruano debe asumir.
La deuda global de la empresa, que asciende a unos 8,000 millones de dólares, se considera «impagable» bajo el esquema actual. Los ingresos proyectados por el procesamiento de crudo —estimados en un millón de dólares diarios— no bastarían para cubrir los intereses y el capital adeudado en un plazo razonable. «Las cifras gruesas son demasiado claras para indicar que la empresa está quebrada», sentenció el exministro.
La crisis se ha visto agravada por una alta rotación en la dirección de la empresa y del propio Ministerio de Energía y Minas, con múltiples cambios de directorio en periodos de apenas 15 días. Además, se reportó una preocupante falta de transparencia, indicando que Petroperú no entregó cifras actualizadas al Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) de manera oportuna.
Herrera Descalzi comparó la situación con la de la petrolera venezolana PDVSA, argumentando que tanto en Venezuela como en el Perú, el «amiguismo» y la colocación de personal sin conocimiento técnico han destruido la eficiencia institucional, Según el exministro, el desconocimiento y la ignorancia en la gestión pesan hoy tanto como la corrupción en el deterioro de la estatal.
Ante este escenario, la recomendación del experto no es continuar inyectando capital, sino liquidar Petroperú para crear una nueva empresa estatal pequeña y eficiente. Esta nueva entidad debería enfocarse en la logística de hidrocarburos, el conocimiento técnico del sector y actuar como contrapeso en los precios del mercado interno.
Finalmente advirtió la urgencia de atender las reservas de gas natural, que podrían agotarse en un plazo de 10 a 15 años si no se fomenta la exploración. Asimismo, instó al Estado a gestionar mejor los recursos renovables, criticando que se otorguen concesiones solares y eólicas «de por vida», cuando el sol y el viento pertenecen a la nación.











