El abogado, historiador y ex candidato al Senado por Avanza País, Fernán Altuve Febres, expresó severos cuestionamientos al reciente proceso electoral y advirtió que el Perú podría enfrentar una nueva crisis política debido a las presuntas irregularidades detectadas durante los comicios generales.
Altuve sostuvo que las fallas registradas en el sistema electoral generan dudas sobre la legitimidad del futuro gobierno y sobre la transparencia de los resultados que definirán la segunda vuelta presidencial.
El también analista político calificó como “espantosas irregularidades” diversos hechos reportados en el proceso, responsabilizando tanto a la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) como al Jurado Nacional de Elecciones (JNE) por permitir situaciones que, a su juicio, habrían viciado la elección.
Entre las principales observaciones mencionó la desaparición de 94 actas electorales, equivalentes a cerca de 28 mil votos, además de cuestionar el traslado del material electoral en vehículos particulares, rompiendo —según indicó— una tradición de más de seis décadas en la que las ánforas eran custodiadas exclusivamente por las Fuerzas Armadas.
Asimismo, criticó la habilitación de mesas de sufragio fuera del horario establecido por ley e incluso la realización de votaciones al día siguiente en algunos casos. Para Altube, estas situaciones representan irregularidades “insalvables” dentro del proceso.
Otro de los puntos cuestionados fue el uso de las denominadas “Mesas 900”, mecanismo que, según explicó, habría sido creado únicamente para elecciones municipales en zonas alejadas y no para comicios presidenciales y parlamentarios de alcance nacional.
El ex candidato también señaló que la cédula de votación resultó excesivamente compleja para los electores. “Parecía un bingo”, afirmó, al referirse al número de columnas y casilleros incluidos, además de las modificaciones e interpretaciones realizadas pocas semanas antes de las elecciones.
Durante la entrevista, Altuve comparó la coyuntura actual con la crisis política de 1962, cuando las denuncias de fraude y la falta de resultados concluyentes derivaron en un golpe militar. “Estamos en una situación de incertidumbre a 30 días de las elecciones”, manifestó.
Frente a este panorama, sostuvo que la alternativa más saludable para el país sería la anulación del proceso electoral y la convocatoria a nuevos comicios bajo reglas reformadas y mayores garantías de transparencia.
Respecto a la situación de Avanza País, confirmó que la agrupación política no logró superar la valla electoral, atribuyendo parte del resultado a la crisis generada tras los incidentes ocurridos en Juliaca y la posterior renuncia de Philip Butters.
Finalmente, indicó que, de mantenerse la tendencia actual, Keiko Fujimori y Roberto Sánchez serían quienes disputarían la segunda vuelta presidencial. No obstante, advirtió que cualquiera que resulte elegido enfrentará un escenario político polarizado y constantes cuestionamientos sobre la legitimidad de su elección.











