La escasez de precipitaciones en las zonas altoandinas y el bajo nivel de las represas han obligado a un racionamiento que ya afecta los horarios de servicio en diversos distritos de la ciudad.
Jimmy Silva, gerente de operaciones de la Entidad Prestadora de Servicios (EPS) Tacna, confirmó que la dotación de agua para la población ha sufrido una reducción drástica, pasando de los 600 litros por segundo (L/s) que se recibían habitualmente a solo 500 L/s en la actualidad. Esta disminución, ejecutada por el Proyecto Especial Tacna (PET) como operador mayor, responde a la ausencia de lluvias y al crítico nivel de almacenamiento en las represas de la región.
La reducción impacta directamente en la Planta de Calana y entre las zonas que ya perciben la disminución en las horas de servicio se encuentran los distritos Alto de la Alianza, Ciudad Nueva, Pocollay y el casco urbano de la ciudad.
Según explicó Silva, aunque la EPS tiene capacidad para tratar más de 1,000 L/s, la falta de recurso limita la operación. «En horas de la tarde, muchos reservorios se encuentran prácticamente vacíos», señaló el gerente, lo que impide mantener la continuidad del servicio. Para mitigar la situación en los puntos más críticos, como las zonas altas de Alto de la Alianza, la empresa está movilizando camiones cisterna y realizando maniobras técnicas en las redes.
Ante la consulta sobre el uso de los pozos de Viñani para suplir la demanda, Silva aclaró que, por falta de infraestructura de bombeo, no es posible trasladar esa agua hacia las zonas altas o el casco urbano. Actualmente, la EPS opera pozos en El Ayro para evitar que la dotación caiga incluso a los 450 L/s, lo que agravaría la crisis.
Así, indicó que la EPS ha dispuesto que no se otorgue nuevas ampliaciones de servicio para habilitaciones urbanas hasta que mejore la disponibilidad hídrica, se intensificará la fiscalización para clausurar conexiones ilegales, incluyendo aquellas destinadas a parques y jardines que no pagan por el consumo y no se formalizarán instalaciones clandestinas existentes; estas serán cerradas definitivamente.
A pesar de que el SENAMHI pronostica posibles lluvias en la zona de El Ayro para las próximas semanas, las autoridades advierten que esto es solo una posibilidad y no una garantía. Por ello, se ha invocado a la población a realizar un uso racional y responsable del agua potable, evitando el desperdicio en una temporada donde el recurso es insuficiente para la demanda actual.












