El abogado constitucionalista Renato Tejerina cuestionó la decisión del Congreso de censurar y retirar a José Jerí de la Presidencia de la República, al sostener que la figura aplicada no se ajusta a la interpretación constitucional.
En entrevista a Radio Uno, afirmó que, si bien Jerí mantenía formalmente su condición de congresista, cargo irrenunciable por ley, al asumir la jefatura del Estado ejercía plenamente funciones presidenciales. “Desde el momento que asume la Presidencia, firma y actúa como presidente de la República; por lo tanto, no se le puede censurar, sino vacar”, enfatizó.
Según explicó, la Mesa Directiva habría sustentado la medida bajo una interpretación retroactiva: al dejar sin efecto su condición de presidente del Congreso, automáticamente se anulaba su acceso a la Presidencia. Para Tejerina, ese razonamiento desconoce que Jerí ya ejercía como mandatario. “El derecho tiene varias interpretaciones, pero desde mi apreciación debió ser vacancia y no censura. Ahí está el quid del asunto”, remarcó.
Sobre el escenario institucional tras la votación, el jurista descartó un vacío de poder formal. Indicó que, conforme a la interpretación expuesta en el Parlamento, quien asumiría la representación del país sería el presidente del Congreso. “No puede haber un vacío. Constitucionalmente hablando, hoy quien nos representa es el presidente del Congreso”, señaló, aunque reconoció que la situación genera incertidumbre y tensión política.
Tejerina también advirtió que podría interponerse una demanda competencial acompañada de una medida cautelar para frenar la elección del nuevo jefe de Estado. Sin embargo, expresó escepticismo sobre la estabilidad del orden constitucional. “Estamos en el país de las maravillas; cualquier cosa puede suceder. La Constitución hace mucho tiempo dejó de ser la norma máxima”, declaró con tono crítico.
En el plano político, consideró llamativo que distintas bancadas hayan respaldado la censura pese a que Keiko Fujimori había adelantado que no la apoyaría. A su juicio, ello demuestra que el Congreso puede articular mayorías incluso para contradecir posiciones del fujimorismo. No obstante, fue severo con la actual dirigencia parlamentaria y calificó de “vergonzoso” el cálculo político de algunos legisladores ante la posibilidad de asumir la Presidencia.
Finalmente, el constitucionalista describió el momento como un “punto de quiebre” para el país y cuestionó la falta de liderazgos con solvencia moral. “No hay mucho de dónde elegir”, lamentó, al advertir que la crisis no solo es jurídica, sino también política y ética.











