El abogado Walter Arone Mattos presentó una denuncia penal ante la Fiscalía de Derechos Humanos, solicitando el cierre definitivo del penal de Challapalca, ubicado a 4,800 metros sobre el nivel del mar en Tacna.
Según Arone, este centro penitenciario de máxima seguridad ha sido escenario de presuntos actos inhumanos y torturas contra los internos, cometidos por el director del penal y el jefe de seguridad. La denuncia se centra en los traslados irregulares de internos al llamado “pabellón de la muerte”, donde se enfrentan a condiciones extremas de frío, precariedad y agresiones físicas.
El abogado cuestionó la ubicación del penal en Tacna y consideró que, por razones logísticas y de seguridad, los centros de máxima seguridad deberían estar centralizados en Lima. Arone explicó que los internos son trasladados de manera unilateral, sin sanciones formales ni procesos administrativos, y que muchos de ellos, incluso sin condena definitiva, se ven obligados a permanecer en condiciones de riesgo extremo.
Además, denunció restricciones en el contacto con sus familiares y falta de supervisión del Estado, lo que aumenta el temor de represalias entre los internos y sus familiares.
La denuncia incluye inicialmente cinco casos formales de internos agredidos, aunque indicó que podrían ser muchos más. La fiscalía programó diligencias para el 4 de marzo, cuando se constituirán en el penal un fiscal de Derechos Humanos, un médico legista y Arone como representante de las víctimas.
Durante la inspección se revisarán cámaras de seguridad, se tomarán declaraciones de los internos y se analizará la documentación interna que respalde los traslados y la gestión del penal.
Arone enfatizó que su objetivo no es liberar a los internos ni alterar sus condenas, sino garantizar que cesen los actos arbitrarios y se respeten los derechos humanos. “Estamos ante un centro penitenciario donde no se responde por las muertes ni por los abusos cometidos. Urge esclarecer los hechos y proteger la integridad de los internos”, exclamó.










