El presidente de la Asociación de Propietarios y Veraneantes de Boca del Río, Renato Tejerina, expresó su preocupación por los recientes incidentes en la obra de la doble vía Tacna – Boca del Río, donde trabajadores paralizaron labores por retrasos en sus pagos. Según Tejerina, estos episodios representan “una mala señal” que obliga a la población y a las autoridades a mantenerse vigilantes.
El dirigente recordó que la obra está a cargo de una empresa china con antecedentes problemáticos a nivel nacional y que opera bajo una medida cautelar. Señaló que, aunque se haya llegado a un acuerdo de pago para este miércoles, “esto nunca debió suceder”, enfatizando la necesidad de supervisión constante por parte de SUNAFIL y del Gobierno Regional de Tacna.
Tejerina cuestionó la ausencia de la empresa supervisora de la obra, cuya función es verificar avances, garantizar el cumplimiento de plazos y normas de seguridad, y asegurar que los recursos se utilicen correctamente. “Si no hay supervisión, la obra se convertiría en un carnaval”, indicó, haciendo un llamado al Ministerio de Transportes y Provías a cumplir con su rol de vigilancia.
El dirigente subrayó que, pese a que la competencia directa corresponde al Ministerio de Transportes, el Gobierno Regional y la ciudadanía tienen un papel fundamental en la fiscalización. Insistió en que los avances deben cumplir con la normativa y que los fondos entregados (cerca de 100 millones de soles) se deben utilizar de manera responsable, garantizando el pago a trabajadores y proveedores.
Tejerina también pidió que la Contraloría refuerce sus controles, realizando inspecciones periódicas y remitiendo informes a las autoridades competentes ante cualquier irregularidad. Consideró que el seguimiento constante es la única manera de asegurar que la obra, largamente demandada por la población de Tacna, concluya dentro del plazo previsto y con seguridad.
Finalmente, reiteró que la tregua hasta el pago de los trabajadores debe aprovecharse para cumplir con otros compromisos de seguridad laboral y contratación formal, evitando que estos problemas se repitan y asegurando que la obra avance sin contratiempos desde sus inicios.











