La reciente ofensiva militar de Estados Unidos e Israel contra Irán ha generado reacciones a nivel mundial. En diálogo con nuestro medio, el analista César Málaga sostuvo que este nuevo episodio reafirma la política exterior norteamericana basada —según indicó— en la defensa irrestricta de sus intereses estratégicos. Señaló que, históricamente, Washington ha actuado bajo la misma lógica en conflictos como los de Vietnam, Irak y Venezuela, priorizando objetivos económicos y geopolíticos.
Para Málaga, el trasfondo principal de esta confrontación es el control de recursos energéticos, especialmente el petróleo. Indicó que toda guerra tiene un interés económico y que, en este caso, el factor energético resulta determinante. Según explicó, si países como Irán no contaran con importantes reservas petroleras, difícilmente serían foco de intervención. Agregó que los argumentos vinculados a seguridad o desarrollo nuclear forman parte del discurso político que acompaña estos procesos.
Respecto a una posible expansión del conflicto, el analista consideró poco probable una guerra regional a gran escala debido a la superioridad tecnológica y militar de Estados Unidos y sus aliados, entre ellos miembros de la OTAN. Asimismo, cuestionó el rol de la Organización de las Naciones Unidas, señalando que su capacidad de acción depende en gran medida del Consejo de Seguridad y de los intereses de las potencias permanentes.
En el plano económico, advirtió que el Perú podría verse directamente afectado por el alza de los hidrocarburos. Citó reportes del mercado internacional que indican que el barril de crudo Brent alcanzó los 80 dólares y podría escalar hasta los 100, lo que impactaría en combustibles, gas y transporte. Recordó que el país no es autosuficiente en producción petrolera, por lo que depende de la importación y queda expuesto a la volatilidad internacional.
Sobre la postura del presidente estadounidense Donald Trump, Málaga lo calificó como un nacionalista que prioriza los intereses de su país incluso por encima de principios del derecho internacional. Comparó su línea de acción con intervenciones pasadas y sostuvo que el objetivo estratégico sería debilitar o reemplazar regímenes adversos para asegurar acceso a recursos, descartando que se trate de acciones prolongadas sin metas concretas.
Finalmente, el analista remarcó que más allá del escenario bélico, el impacto real para el ciudadano peruano será económico. “Las guerras elevan los precios cuando escasea la oferta”, explicó, señalando que la ley de oferta y demanda domina el mercado global. En ese contexto, llamó a reflexionar sobre la política exterior peruana y la necesidad —según afirmó— de priorizar los intereses nacionales frente a un escenario internacional cada vez más tenso e incierto.











