El inicio del año escolar en Tacna fue analizado por la secretaria regional del SUTEP, profesora Rosana Reynoso, quien señaló que el retorno a las aulas marca apenas el comienzo de las labores educativas, pero no puede considerarse un “buen inicio” mientras persistan brechas en infraestructura, servicios básicos y condiciones adecuadas para el aprendizaje en las instituciones públicas.
La dirigente sindical enfatizó que a nivel nacional la situación es preocupante, citando cifras del propio Ministerio de Educación que indican que el 70% de colegios requiere reconstrucción y que cerca del 50% no cuenta con servicios básicos como agua, desagüe o electricidad. Estas carencias se agudizan en zonas rurales y altoandinas, donde incluso existen escuelas con infraestructura precaria.
En el caso de Tacna, Reynoso reconoció que existen mejores condiciones en comparación con otras regiones, pero cuestionó la falta de inversión suficiente pese a los recursos por canon minero. Señaló que aún hay colegios que funcionan en módulos metálicos expuestos a altas temperaturas y otros que requieren urgente intervención, lo que afecta directamente el desarrollo de las clases.
Asimismo, advirtió sobre los desafíos en la calidad educativa, especialmente en temas como la inclusión. Indicó que la implementación de políticas inclusivas no ha sido acompañada de capacitación adecuada para los docentes, quienes enfrentan en el aula a estudiantes con diversas necesidades sin contar con herramientas suficientes, generando una sobrecarga laboral y emocional.
Otro punto crítico expuesto fue la salud mental en la comunidad educativa. Reynoso remarcó que no solo los estudiantes requieren acompañamiento psicológico, sino también los docentes, quienes asumen problemáticas complejas dentro del aula. Sin embargo, el Estado aún mantiene una deuda en la asignación de profesionales suficientes, considerando incluso que un solo psicólogo por institución resulta insuficiente.
Finalmente, la representante del magisterio hizo un llamado a los docentes y padres de familia a trabajar de manera conjunta, destacando la importancia del diálogo y la empatía para afrontar las dificultades. Reiteró que, pese a las carencias, el compromiso del maestro es clave para sacar adelante a los estudiantes, aunque insistió en que el Estado debe garantizar condiciones dignas y equitativas para una verdadera educación de calidad.











