El cuerpo sin vida de la empresaria Daisy Rosana Rojas Quenta (65), gerenta de una cooperativa de transportes de la ruta Tacna-Arica, fue encontrado la noche del miércoles enterrado y tapiado bajo una escalera en su vivienda de la urbanización Santa Elena. La víctima, que llevaba desaparecida desde el 25 de marzo, fue hallada luego de que sus familiares ingresaran al inmueble con un cerrajero y notaran un muro de ladrillo y cemento recientemente construido en un espacio que anteriormente estaba vacío.
Amistades han revelado que el teléfono celular de la empresaria fue manipulado durante días para simular que ella aún se encontraba con vida. Amigas cercanas de la víctima señalaron que sospecharon del engaño porque Rojas Quenta dejó de realizar llamadas o enviar audios, limitándose únicamente a mensajes de texto. «No era su forma normal de comunicarse… sus puntuaciones, todo obviamente no era ella», relató una de sus compañeras de promoción 78 de la I.E Corazón de María.
Incluso, mientras la empresaria ya habría estado fallecida —según el médico legista, la data de muerte es de 10 a 15 días—, desde su número se enviaron mensajes a sus trabajadores y amigos afirmando que se encontraba en la ciudad de Jaén.
La manipulación del dispositivo no solo buscaba crear una coartada, sino también obstaculizar la labor policial. Según los testimonios, cuando las amigas advirtieron que interpondrían una denuncia por desaparición, recibieron mensajes amenazantes desde el celular de la víctima. «Ya sé lo que están haciendo, pero apenas llegue yo voy a denunciar a todas esas personas», decía uno de los textos enviados el 1 de abril, un día después de que se formalizara la denuncia ante la unidad de desaparecidos.
Escena del crimen
En el interior de la cochera de la vivienda se encontraron bolsas de cemento, material que habría sido utilizado para enterrar el cuerpo y levantar el muro bajo la escalera. La hipótesis sería el robo de dinero, ya que la empresaria solía guardar efectivo en su casa producto de los vehículos que tenía a su cargo. Al no presentarse signos de forzamiento en las puertas de ingreso, las investigaciones se centran en el entorno cercano de la víctima.
El cuerpo se encuentra actualmente en la morgue central para la necropsia de ley, mientras los peritos analizan las cámaras de videovigilancia de la zona y los registros telefónicos para identificar a quienes redactaron los mensajes que intentaron encubrir el macabro hecho.
Empresaria reportada como desaparecida es hallada sin vida en su vivienda en Santa Elena











