Lima.— El excongresista y abogado Yonhy Lescano cuestionó la legitimidad del actual proceso electoral, al calificarlo como “absolutamente irregular” y señalar presuntas vulneraciones a principios constitucionales y normas legales durante el desarrollo de los comicios.
El también candidato presidencial sostuvo que el decreto que convocó a elecciones establecía como fecha única de votación el 12 de abril de 2026. No obstante, denunció que tanto el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) como la Oficina Nacional de Procesos Electorales habrían permitido la extensión del sufragio hasta el 13 de abril, lo que —según indicó— constituiría una infracción al marco legal vigente.
Lescano afirmó que durante el conteo de votos aún se registraban ciudadanos sufragando al día siguiente, calificando este hecho como “inaudito”. Asimismo, denunció el hallazgo de actas electorales abandonadas en la vía pública en el distrito limeño de Surquillo, las cuales habrían sido recogidas por efectivos policiales.
El abogado enmarcó estos incidentes en lo que describió como un Estado “penetrado por la mafia” y debilitado por la impunidad, cuestionando el rol de las autoridades electorales en la supervisión del proceso.
En relación con el pronunciamiento del Tribunal de Honor del Pacto Ético Electoral, que exhortó a respetar los resultados oficiales, Lescano rechazó dicho llamado, calificándolo como “para locos”. A su juicio, no es posible validar los resultados mientras existan denuncias de presuntas irregularidades.
“Dicen que aquí no pasa nada, cuando aparecen actas botadas en la calle”, manifestó el exparlamentario.
Sobre una eventual segunda vuelta, Lescano planteó escenarios que calificó como preocupantes. En un posible enfrentamiento entre Keiko Fujimori y Rafael López Aliaga, advirtió un panorama “desastroso” para el país. En tanto, frente a una contienda entre Fujimori y Roberto Sánchez, consideró a este último como un “mal menor”, aunque señaló que estaría condicionado políticamente.
Finalmente, Lescano alertó que el próximo gobierno enfrentaría un escenario complejo debido a un Congreso —y particularmente un Senado— que, según dijo, podría facilitar la remoción del presidente tras recientes reformas constitucionales.











