El expresidente del Consejo de Ministros analizó la crisis electoral, cuestionó las alianzas de Roberto Sánchez y propuso reformas urgentes para evitar que la ONPE sea un organismo «unipersonal».
Jorge Del Castillo, fue tajante al señalar que la propuesta de Renovación Popular para anular las elecciones o realizar elecciones complementarias carece de sustento jurídico. «No está previsto en la ley… no tiene basamento legal ni tampoco es viable», afirmó el líder aprista, sugiriendo que repetir los comicios cuando los resultados ya se conocen no cambiaría la tendencia.
Atribuyó el retroceso electoral de Rafael López Aliaga a errores estratégicos, específicamente su apoyo a la vacancia de José Jerí, lo que habría provocado que el voto de derecha se mudara hacia opciones más moderadas o al fujimorismo. Según Del Castillo, el candidato llegó al día de la elección en «caída libre» debido a estos desaciertos.
Respecto a una eventual segunda vuelta entre Keiko Fujimori y Roberto Sánchez, Del Castillo expresó su preocupación por el entorno del candidato de izquierda. Aunque subrayó su trayectoria histórica de oposición al fujimorismo, criticó que Sánchez se acompañe de figuras como Antauro Humala y José Domingo Pérez, a quienes calificó de «personajes negativos» y «extremistas».
Asimismo, cuestionó la coherencia de Sánchez por usar el sombrero característico de Pedro Castillo tras haber deslindado de él y renunciado a su gabinete tras el golpe de Estado del 7 de diciembre «¿Quién engaña a quién?», se preguntó el exministro.
Para Del Castillo, el sistema político requiere cambios estructurales profundos. Criticó que sea un organismo «unipersonal» sin un consejo colegiado como el del JNE, lo que deja a la institución sin reemplazos claros ante contingencias. Argumentó que su eliminación impide que candidatos con alta votación individual lleguen al Congreso si sus partidos no superan la valla, como ocurrió con él y Carla García en el Senado.
Propuso que las Fuerzas Armadas recuperen su rol en la distribución de material electoral para evitar los «errores logísticos» vistos en este proceso.
Sobre la situación de su partido, admitió que «el APRA ha quedado mal» debido a la falta de un candidato conocido que lograra convocar al electorado. Hizo un llamado a una «renovación auténtica» que integre a las nuevas promociones sin faltar al respeto a los cuadros históricos, rechazando lo que llamó una «renovación bamba».
Finalmente, responsabilizó al expresidente Martín Vizcarra por la proliferación de «partidos cascarón» debido a las reformas que bajaron las vallas de inscripción, lo que a su juicio ha saturado el sistema con agrupaciones sin representatividad real.











