Lo que inició como una intervención de rutina por disturbios en la vía pública terminó con el suboficial Diego Chachaque Rojas, integrante de la comisaría del distrito Gregorio Albarracín Lanchipa, con una grave lesión en la mano derecha. El agente, quien cumplía funciones en el patrullaje integrado junto a serenos del distrito, sufrió la fractura del pulgar tras un forcejeo con personas en presunto estado de ebriedad.
El incidente se produjo en las inmediaciones de la Asociación Primero de Mayo, manzana J, lote 11. Según los informes, tres individuos se encontraban alterando el orden público bajo presunto estado de ebriedad. Ante la llegada de la unidad policial, los referidos ingresaron a un domicilio cercano. Aunque inicialmente el propietario de la vivienda negó conocer a los implicados, posteriormente se supo que uno de ellos era su hijo.
En el intento por realizar el control de identidad y la detención, se produjo un forcejeo en la entrada de la vivienda. En ese momento, los sujetos intentaron cerrar la puerta de forma violenta, atrapando el dedo del suboficial Chachaque y provocándole una fractura por fricción.
Tras el altercado, las autoridades lograron capturar a los tres involucrados, identificados como Carlos Alberto Lima López (35) y José Antonio Sarabia Huanca (32), además de un menor de edad de iniciales C. D. L. M. (17), siendo luego trasladados inicialmente a la comisaría del sector y posteriormente puestos a disposición de la unidad de flagrancia. La investigación del caso está a cargo de la fiscal Iris León Bravo, quien determinará las responsabilidades legales por la agresión y las lesiones causadas al efectivo policial.
El suboficial herido fue trasladado de urgencia al hospital Hipólito Unanue, donde se confirmó el diagnóstico de fractura en el pulgar derecho. Actualmente, el efectivo permanece con descanso médico debido a la gravedad de la lesión sufrida en el cumplimiento de su deber.











