En el marco del Día Nacional de la Mujer Indígena y Originaria, Estela Gamero resaltó el papel clave que cumplen las mujeres en las comunidades del Perú, no solo como transmisoras de cultura y lengua, sino también como defensoras del territorio y de los recursos naturales.
La presidenta del Centro de Investigación y Desarrollo Andino Quechumara explicó que existe una diferencia en el uso de los términos “indígena” y “originaria”. Mientras “indígena” es el más usado en leyes y tratados internacionales, muchas comunidades del sur andino y la Amazonía prefieren llamarse “pueblos originarios” o identificarse directamente por su cultura, como quechuas o aimaras. Más allá del nombre, señaló, lo importante es que estas denominaciones sirvan para valorar la identidad sin generar exclusión.
En la práctica, dijo Gamero, las mujeres originarias han tenido un rol fundamental desde siempre, aunque muchas veces no se les ha reconocido. Hoy en día, son ellas quienes permanecen en el campo, en la chacra, mientras muchos varones migran a las ciudades en busca de trabajo. Esa permanencia las convierte en las principales cuidadoras de la tierra, del agua y de espacios naturales como los bofedales y lagunas.
También cumplen un rol importante en la defensa de sus territorios frente a posibles invasiones o proyectos externos, además de ser las principales transmisoras de la lengua y los saberes ancestrales que se mantienen vivos de generación en generación.
Gamero recordó además figuras históricas como Micaela Bastidas, a quien destacó no solo como compañera de lucha de Túpac Amaru II, sino como una lideresa con capacidad estratégica y organizativa. También mencionó a las “rabonas”, mujeres que cumplieron tareas clave de apoyo logístico y sanitario en distintos momentos de la historia del país.
En ese sentido, señaló que la base de la organización comunitaria en estos pueblos es la complementariedad entre hombres y mujeres, una forma de trabajo conjunto que busca equilibrio en la familia y la comunidad, aunque aún enfrenta retos por la persistencia del machismo.
Finalmente, la especialista hizo un llamado a revalorar la sabiduría de las abuelas, quienes conservan los conocimientos ancestrales, las variantes del idioma y el respeto por la naturaleza. “Sigamos luchando por nuestros derechos desde las bases de la sociedad”, expresó, enviando un saludo a las mujeres aimaras, quechuas y amazónicas que siguen sosteniendo a sus familias sin perder su identidad.











