El economista Gustavo Guerra García, parte del equipo técnico de Roberto Sánchez, aseguró que un eventual gobierno de Juntos por el Perú (JP) respetará la autonomía monetaria, las reglas fiscales y la propiedad privada para garantizar la confianza de los mercados.
En conversación con Radio Uno, Gustavo Guerra García, miembro del equipo económico de JP, despejó dudas sobre el rumbo macroeconómico que tomaría el país ante una victoria en segunda vuelta. El exviceministro de Hacienda enfatizó que existe un “serio compromiso con la estabilidad monetaria” y confirmó que la hoja de ruta del partido incluye la continuidad de Julio Velarde al frente del Banco Central de Reserva del Perú (BCRP).
Guerra García señaló que, a pesar de críticas pasadas, el equipo económico ha decidido mantener a Velarde para asegurar la predictibilidad del país. El economista afirmó que la estabilidad monetaria de los últimos años fue posible gracias a que, durante el inicio del gobierno de Pedro Castillo, se ratificó al actual presidente del BCR y se le rodeó de un directorio de alto nivel técnico, mencionando a figuras como Roxana Barrantes, José Tábara y Germán Alarco.
«El BCR funciona bien porque las decisiones son colegiadas y técnicas. Lo importante es seguir teniendo un directorio supertecnificado y no poner a gente descalificada por razones políticas», afirmó, marcando distancia de nombramientos previos del sector fujimorista.
En materia de política fiscal, el vocero de JP fue tajante al asegurar que se respetarán estrictamente las reglas fiscales vigentes y los contratos de inversión. Guerra García puso como garantía su gestión previa en el Ministerio de Economía, donde el déficit fiscal se redujo del 8.9% al 2.5% respetando los marcos legales.
“La estabilidad jurídica se va a respetar a muerte, así como los artículos de la Constitución que protegen la propiedad privada, los ahorros y la estabilidad”, declaró el economista, buscando llevar tranquilidad a los votantes y agentes económicos. Asimismo, aclaró que cualquier modificación en tratados de libre comercio o contratos de inversión se realizará bajo las propias reglas de negociación de dichos documentos, descartando medidas unilaterales
Si bien el plan de JP propone un viraje hacia la industrialización y diversificación productiva, Guerra García explicó que este cambio requiere condiciones básicas de crecimiento que solo se logran con orden macroeconómico.
El economista atribuyó la actual paralización de grandes proyectos no a un problema del modelo, sino a la «interferencia política» y al clientelismo en el Congreso, lo que ha generado una alta rotación de funcionarios y desfinanciamiento de obras en ejecución.
«Necesitamos un gobierno estable donde las decisiones de alto nivel permitan motorizar proyectos como el Gasoducto del Sur o Majes Siguas II, bajo un modelo de asociaciones público-privadas correctamente supervisadas», concluyó.











