Desde muy pequeño, Gabriel Hornes Castillo descubrió una particular pasión por la música. A diferencia de otros niños que pedían juguetes como regalo, él tenía un pedido especial para su madre: quería un violín. La influencia de su abuelo, quien escuchaba en casa al reconocido director de orquesta André Rieu, despertó en él la admiración por este instrumento.
Su talento comenzó a desarrollarse de manera casi autodidacta. Durante su etapa escolar tenía facilidad para sacar canciones de oído y rápidamente podía reproducir melodías sin recurrir necesariamente a las partituras. Esta habilidad le permitió ocupar el primer violín en la orquesta de su colegio y participar en concursos musicales.
Entre sus principales referentes se encuentra David Garrett, reconocido por fusionar el violín con el rock. Gabriel viene trabajando interpretaciones de temas como Bohemian Rhapsody y Love of My Life, además de explorar distintos géneros musicales. También disfruta tocar guitarra y escuchar artistas y estilos diversos, siempre buscando que la música transmita algo más que una simple ejecución técnica. Su amor por la música lo llevo a decidir estudiar en la ESFA Francisco Lazo.
Para Gabriel, tocar el violín no consiste únicamente en dominar la técnica. Su profesor le ha enseñado que cada interpretación debe llevar sentimiento y pasión, porque un instrumento puede transmitir alegría, nostalgia, tranquilidad y muchas otras emociones.
Su objetivo va más allá de lo económico: busca alegrar la vida de los tacneños y de quienes disfrutan la cultura y la música de Tacna. Durante sus presentaciones en espacios como el Pasaje Libertad y el Pasaje Vigil, ha recibido pedidos de diferentes géneros, desde boleros hasta canciones populares.
En homenaje a Tacna, Gabriel interpretó Que Dios bendiga a Tacna, una composición cuya letra es atribuida en la entrevista a Milan Lukic, cerrando una presentación que buscó resaltar el talento artístico de los jóvenes tacneños.
Gabriel representa así a una nueva generación de artistas que, con esfuerzo y pasión, buscan abrirse espacio en los escenarios locales. Su historia demuestra que un talento cultivado desde la infancia puede convertirse en una herramienta para conectar con el público y mantener viva la música como parte de la identidad cultural de Tacna.











