El país atraviesa un retroceso serio en la protección de derechos fundamentales. La situación se asemeja a la de naciones con graves cuestionamientos democráticos en la región, expresó Miguel Jugo, secretario adjunto de la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos (CNDDHH).
En conversación con Radio Uno durante la conmemoración del Día Internacional de los Derechos Humanos, Miguel Jugo destacó que la crisis se intensificó luego de que el Tribunal Constitucional mantuviera la posibilidad de que crímenes de lesa humanidad cometidos en los años 90 puedan prescribir. Para la CNDDHH, este escenario representa un riesgo para estándares internacionales que consideran estos delitos como imprescriptibles debido a su gravedad.
Jugo también cuestionó la creciente injerencia del Congreso en el Ministerio Público, una institución que —recordó— debe ser autónoma. Mencionó que la inhabilitación de la exfiscal Delia Espinoza, impulsada por congresistas con investigaciones abiertas, evidencia un intento de consolidar espacios de impunidad. Añadió que la falta de un fiscal de la Nación elegido por consenso debilita aún más la institucionalidad.
En el ámbito internacional, la CNDDHH señaló que el Perú podría ser ubicado por la Organización de Estados Americanos en una categoría crítica debido a la falta de independencia de poderes, la persecución a defensores de derechos y la concentración del poder político. Jugo también expresó preocupación por los debates que plantean la salida del sistema interamericano y el retorno a sanciones extremas, lo que agravaría la imagen del país.
Para revertir esta situación, el organismo enfatizó la necesidad de fortalecer el funcionamiento de las instituciones democráticas y garantizar un Poder Judicial independiente, un Ministerio Público autónomo y una policía capacitada en derechos humanos. De cara a las próximas elecciones, llamó a la ciudadanía a votar con responsabilidad y evitar la continuidad de prácticas que —según afirmó— han deteriorado la democracia.











