Renato Tejerina, presidente de la asociación de propietarios de Boca del Río, denuncia falta de seguridad, retrasos en obras regionales y desatención de las autoridades hacia los residentes.
El balneario de Boca del Río inicia la temporada de verano en medio de cambios viales y un profundo malestar vecinal. Renato Tejerina informó que, con el fin de evitar accidentes, desde este domingo rige el uso de la costanera en un solo sentido de 4:00 p. m. a 8:00 p. m.. No obstante, la asociación considera que la medida es insuficiente.
Tejerina explicó que también se solicitó que la vía sea de un solo sentido (de bajada) los domingos entre las 6:00 a. m. y las 8:00 a. m. El objetivo es prevenir colisiones provocadas por personas que conducen bajo los efectos del alcohol tras las celebraciones del sábado por la noche, así como por la gran afluencia de veraneantes que bajan a la playa a esa hora.
Aunque el Gobierno Regional ha retomado las obras de pistas y veredas en sectores como Las Conchitas, la asociación denunció el incumplimiento de los plazos, ya que se había prometido su finalización para el 30 de diciembre. Además, la nueva pavimentación ha generado un efecto colateral alarmante: vehículos circulando a 80 o 100 km/h en zonas donde antes no superaban los 30 km/h. Pese al peligro para residentes y mascotas, Tejerina advirtió que no es posible instalar señalización ni obstáculos como rompemuelles hasta que las obras concluyan formalmente, algo que estima ocurrirá recién al finalizar el verano.
Así también, la situación de seguridad fue calificada como crítica debido a una serie de compromisos no ejecutados. De las 40 cámaras prometidas por el gobernador regional, hasta la fecha no se ha instalado ninguna.
El alcalde de Boca del Río se comprometió a instalar sirenas y botones de emergencia, pero el proyecto está estancado. Según Tejerina, la autoridad municipal pidió insólitamente a la asociación civil que ellos entregaran las especificaciones técnicas.
Se espera que la Municipalidad Provincial de Tacna haga efectiva la ordenanza que le otorga funciones de seguridad ciudadana y fiscalización durante enero, febrero y marzo, ante el exceso de comercio ambulatorio en las playas.
Finalmente, el representante de los veraneantes lamentó que el Gobierno Regional ignore los documentos y sugerencias técnicas presentados por su gremio, atribuyendo esta falta de respuesta a una carencia de «peso político» de la sociedad civil organizada. «La gente de la Boca del Río está bastante contrariada con una serie de promesas incumplidas», concluyó.











