El exparlamentario calificó de «infame» la alianza entre el fujimorismo y el cerronismo, advirtiendo que la elección de Balcázar es un cálculo político para polarizar al país y asegurar la impunidad de las «mafias» que controlan las instituciones.
El excongresista Richard Arce lanzó duras críticas contra la actual coyuntura parlamentaria, describiendo al Legislativo como un «Congreso de impresentables». Arce sostuvo que los recientes cambios en la mesa directiva, tras la caída de José Jerí y la elección de Balcázar, no son fortuitos, sino parte de una «estratagema» diseñada por lo que denomina el «pacto mafioso» que gobierna el país.
Para Arce, la llegada de un perfil como el de Balcázar a la presidencia responde a una jugada de ajedrez político de la extrema derecha. Según su análisis, sectores liderados por Fuerza Popular buscan construir una narrativa que presente a la izquierda radical como un «cuco» o amenaza para el electorado. «Han elegido a Balcázar porque están buscando construir una narrativa… para que después ellos aparezcan como los adalides de la justicia», afirmó el entrevistado, señalando que el objetivo es repetir la polarización de las elecciones de 2021.
Arce fue enfático al señalar la existencia de lo que llamó el «fujiserronismo», una alianza «contra natura» entre el fujimorismo y Perú Libre. Según el exlegislador, mientras Keiko Fujimori utiliza una «perorata barata» contra el comunismo, su bancada mantiene un pacto infame con el cerronismo para asegurar el control institucional y la impunidad.
El analista también advirtió sobre las consecuencias económicas de esta crisis política. A pesar de que el Perú atraviesa un «super ciclo» de precios altos en minerales como el oro y el cobre, la incertidumbre política limita el crecimiento al 2.5%, cuando podría alcanzar el 5%. «No estamos aprovechando la época de vacas gordas por culpa de la clase política», lamentó Arce, señalando que ningún inversionista importante apuesta por un país con reglas de juego poco claras y ocho presidentes en diez años.
Además, denunció el copamiento de instituciones clave como el Tribunal Constitucional, la Defensoría del Pueblo y el Ministerio Público, este último encabezado, según sus palabras, por un «cuello blanco».
Con miras a las próximas elecciones, Arce pronosticó que el sur del Perú volverá a ser determinante. «El sur genera tendencia… la posibilidad de un candidato de izquierda a segunda vuelta es muy objetiva», indicó, recordando que esta región ha inclinado la balanza en elecciones pasadas como las de Toledo, Humala o Castillo.
Finalmente, criticó la eliminación de las elecciones Primarias Abiertas (PASO), calificándola como una maniobra para favorecer la dispersión de partidos y permitir que las «mafias» mantengan el control del Estado a través del Congreso. Exhortó a la población a asumir su responsabilidad ciudadana en abril de 2026, evaluando conscientemente los antecedentes de cada candidato para frenar la degradación institucional del país.











