El excongresista Víctor Andrés García Belaunde político analizó el actual «limbo» electoral entre Roberto Sánchez y Rafael López Aliaga. Además, calificó de «traición a la patria» la gestión de Piero Corvetto y propuso una reforma integral del sistema electoral.
En una reciente entrevista, el exparlamentario Víctor Andrés García Belaunde ofreció un análisis crítico sobre el proceso electoral peruano, marcado por la incertidumbre en el conteo de actas para definir quién pasará a la segunda vuelta junto a los candidatos ya posicionados. Durante su intervención, fue enfático al diferenciar las irregularidades administrativas de un fraude sistemático.
García Belaunde descartó la existencia de un fraude electoral, argumentando que este tipo de maniobras suelen ser propias de dictaduras o mafias organizadas que no se manifiestan en este proceso. Sin embargo, advirtió graves indicios de corrupción y falta de experiencia en la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE).
“No creo que haya habido fraude. El tema aquí es la corrupción y un contrato mal hecho. Sobre todo, que a una empresa que tiene 13 trabajadores se le hayan entregado 36 millones de soles en varias oportunidades. Eso me parece grotesco.”, expresó a la vez de instar a Corvetto a renunciar al cargo de la ONPE para la segunda vuelta.
El político cuestionó duramente la contratación de una empresa encargada de la distribución del material electoral que solo cuenta con 40,000 soles de capital social, pero que recibió contratos por más de 6 millones de soles. «Han contratado una compañía que no puede comprar ni un camión… a mi modo de ver, es casi una traición a la patria lo que está haciendo Corvetto«, afirmó, sugiriendo que estos contratos habrían sido «de favor a amigos».
Sobre el candidato de Renovación Popular, Rafael López Aliaga, García Belaunde calificó sus recientes llamados a la «insurgencia popular» y sus ataques a las instituciones electorales como «desafortunados» y «antidemocráticos». Señaló que estas actitudes responden a un momento de desesperación tras su estancamiento en las encuestas y su mal desempeño en los debates finales.
«No estamos en dictadura… no me parece correcto que se anuncien fraudes e insurgencias cuando estamos en un país con una democracia adolescente», sentenció.
El análisis también abordó el crecimiento de Roberto Sánchez (Juntos por el Perú), quien habría capitalizado el voto del sector rural y de los simpatizantes de Pedro Castillo, viéndolo como una «víctima» del Congreso y la prensa.
Asimismo, García Belaunde recordó lo que llamó una constante histórica en el Perú: ningún alcalde de Lima ha logrado llegar a la presidencia por voto universal. Mencionó los casos de Bedoya Reyes, Andrade, Castañeda y Belmont, atribuyendo este fenómeno a un «resentimiento tradicional» de las provincias hacia el centralismo de la capital.
Finalmente, el excongresista propuso revertir la división del sistema electoral impuesta durante el fujimorismo. Criticó que la actual Constitución fragmentara el poder electoral en tres entes autónomos (JNE, ONPE y RENIEC), lo que ha generado celos e intrigas institucionales. Su propuesta apunta a retornar a un modelo de una sola cabeza bajo el Jurado Nacional de Elecciones para fortalecer la fiscalización y la rendición de cuentas.











