En el mercado Rospigliosi de Tacna se desató una controversia en torno a la desaparición y posterior ubicación de maquinaria adquirida mediante el programa Procompite Perú. Agentes de la Policía y representantes del Ministerio Público realizaron una diligencia de constatación para verificar el paradero de 18 máquinas de confección valorizadas en aproximadamente 150 mil soles, asignadas a una asociación de productores textiles.
La intervención responde a una denuncia por presunto hurto agravado presentada por el presidente de la asociación, Elvis Enrique Zegarra. Según su versión, los equipos fueron retirados sin autorización del local asignado en el proyecto, incumpliendo las condiciones del plan de negocio. El dirigente sostiene que esta situación impediría el control adecuado de los bienes y justificaría su eventual devolución al Gobierno Regional.
Sin embargo, la secretaria de actas de la asociación, Nelly Canazas, rechazó la acusación y aseguró que las máquinas nunca salieron del recinto comercial. Indicó que los equipos fueron redistribuidos entre los puestos de los socios debido al incremento del alquiler del local original y por acuerdo mayoritario. Además, denunció irregularidades en la gestión del presidente, incluyendo la retención de documentos oficiales como el libro de actas.
Durante la diligencia, las autoridades constataron que la maquinaria se encuentra dentro de las instalaciones del mercado, aunque en diferentes ubicaciones. Este hallazgo descarta, por el momento, una sustracción externa, pero no resuelve el conflicto sobre el uso y administración de los bienes financiados con recursos públicos.
El caso ha puesto en evidencia tensiones internas en la asociación y posibles incumplimientos del plan de negocio presentado para acceder a los fondos de Procompite Perú. Corresponderá a las autoridades determinar si existieron responsabilidades administrativas o penales, así como el destino final de la maquinaria.











