Especialista advierte que el uso de una Sociedad Anónima Cerrada (SAC) limita la participación y transparencia en un proyecto para Mercado Mayorista de Tacna que 13 personas estarían impulsando con miras a ocupar el Fundo Chololo.
Darwin Tevez arrojó luces sobre la controversia que rodea la conformación de un consorcio como una Sociedad Anónima Cerrada (SAC) que pretendería administrar el futuro Mercado Mayorista en Fundo Chololo. Según Tevez, existe una contradicción de fondo entre la promesa de representatividad de los comerciantes y la estructura legal elegida por los actuales promotores.
Tevez explicó detalladamente las diferencias entre una SAC y una Sociedad Anónima (SA) bajo la Ley General de Sociedades. Según precisó, una SAC tiene un límite máximo de 20 accionistas. “Es la forma más usada por empresas familiares o pequeños emprendimientos”, señaló, subrayando que en este modelo el directorio es opcional y existe un control rígido sobre quién ingresa como nuevo socio.
Por el contrario, para un proyecto de la envergadura de un mercado mayorista, lo ideal habría sido una SA, la cual no tiene límite máximo de accionistas. “Una SA puede tener miles de socios, permite captar capitales externos y es obligatoria la presencia de un directorio profesional para trazar políticas de crecimiento”, sostuvo Tevez.
La crítica central radica en que la empresa conformada para el proyecto Fundo Chololo tendría la figura de una SAC integrada por solo 13 personas naturales con un capital social de 35,000 soles. A pesar de que habrían alegado representar a 45 asociaciones y más de 1000 comerciantes, el especialista fue enfático. El especialista precisó que esos 13 socios son los únicos dueños. No es que representan a una asociación; en los títulos figuran como personas naturales.
Tevez advirtió que si el objetivo hubiera sido la inclusión real, se habría optado por una SA donde cada comerciante pudiera comprar acciones. “Si se abriera a 100 comerciantes con aportes de 1,000 soles, se capitalizaría mucho mejor el proyecto y todos se sentirían dueños de la propiedad, no solo un grupo pequeño”, calculó.
El especialista también mostró su preocupación por el bajo capital inicial (35,000 soles) para una obra que requiere millones en inversión. Advirtió que este tipo de estructuras, donde unos pocos socios controlan grandes terrenos para luego subarrendarlos, pueden derivar en monopolios de lucro familiar en lugar de polos de desarrollo.
Finalmente, recordó que proyectos de este nivel de activos suelen ser materia de investigación por lavado de activos debido a la alta informalidad en el país. “Hay que tener mucho cuidado con el origen de los fondos y la rentabilidad de los socios; la transparencia es fundamental en registros públicos para saber quiénes conforman estas empresas”, concluyó
Dato: Darwin Tevez instó a las autoridades y ciudadanos a revisar los artículos 234 al 248 (para SAC) y del 50 al 264 (para SA) de la Ley General de Sociedades para entender las limitaciones y obligaciones de cada modelo empresarial.











