Tacna. Julio Dávalos, alcalde de la provincia Jorge Basadre, saludó la aprobación en el Congreso de la República de la ley de demarcación territorial impulsada por la Presidencia del Consejo de Ministros (PCM), al considerar que representa un paso histórico para culminar un proceso de larga data y claro rechazo a las versiones que señalan supuestos avances de la región Tacna sobre territorio moqueguano.
«En esta última gestión, el expediente fue organizado por el Gobierno Regional como corresponde por ley, con la consulta a todos los alcaldes distritales«, explicó la autoridad, detallando que se han definido límites internos entre Ite, Locumba, Ilabaya y Camilaca (Candarave) y Curibaya.
El burgomaestre aclaró que no se trata de una creación de nuevos límites, sino de un saneamiento y adecuación de coordenadas que no se establecieron físicamente cuando se creó la provincia en los años 80. En aquel entonces, debido a la premura política, la delimitación se hizo «en el papel» sin estudios topográficos ni coordenadas precisas.
Ante los reclamos de la región vecina de Moquegua sobre sectores como Quebrada Honda, Dávalos fue enfático al señalar que estas posturas carecen de asidero legal y técnico.
«Los planos son los mismos desde el año 50. No se ha modificado ningún centímetro. Todo está correcto como en aquella fecha y como se ratificó con la creación de las provincias Jorge Basadre y Candarave», aseveró el alcalde.
Según la autoridad, la conducta de Moquegua respondería a un interés por expandir su territorio para captar mayores recursos mineros de zonas como Toquepala y Cuajone.
«Ellos suponen límites de acuerdo a coordenadas que ellos manejan, pero lo que prima es lo ratificado por el Instituto Geográfico Nacional desde hace muchísimos años», añadió, descalificando los argumentos vecinos como meras «versiones declarativas» sin base científica.
La consolidación de esta ley permitirá a los municipios de Jorge Basadre e Ilabaya ejecutar inversiones y proyectos de desarrollo socioeconómico en zonas altamente productivas, especialmente en el sector del orégano y en la gestión de recursos hídricos.
«A Dios gracias se ha llevado a fin esta delimitación. Esto facilita muchas actividades y permite que podamos propiciar el desarrollo de estas zonas», concluyó Dávalos.
“Ha sido una lucha titánica de 37 años de retorno a Ilabaya”











