El exministro y expremier de la República, Pedro Cateriano, indicó que el país atraviesa la «peor crisis política de inestabilidad de toda nuestra historia republicana». Fue enfático al describir la inestabilidad que ha llevado a una cantidad récord de presidentes y ministros, causando una parálisis en la gestión pública. Respecto a la caída de Dina Boluarte, señaló que, si bien la expresidenta era «indefendible por inepta, por frívola, por traidora», el Congreso violó su derecho al debido proceso y a la defensa con un trámite exprés de vacancia.
Cateriano considera que el ascenso de José Jerí simboliza la degradación actual del Parlamento, y que sus acciones buscan solo «congraciarse con la población» para evitar ser arrasados en el siguiente proceso electoral. Además, condenó la actitud del presidente del Congreso, quien «a un fallecido, a un muerto, lo acuse de Terruco», calificando la acción de «indefendible y por supuestamente condenable».
Así, respecto a la declaratoria de emergencia en Lima y Callao, Cateriano la ve como «más de lo mismo» y una «acción teatral del gobierno». Argumenta que esta medida es ineficaz si el Congreso aprueba leyes «procrimen» (como la Ley Soto y normas que afectan a colaboradores eficaces) que impiden a la policía y fiscalía combatir las organizaciones criminales. La lucha contra la delincuencia requiere liderazgo, policía equipada e inteligencia. Mencionó el «abandono total del sistema penitenciario» en los últimos ocho años, sin haberse construido una sola cárcel, permitiendo a la delincuencia controlar estos centros.
De igual forma, denunció que los partidos que controlan el Congreso han actuado con «gran cinismo». Existe una «alianza política contra natura» que ya lleva tres años controlando la Mesa Directiva, conformada por Keiko Fujimori, los hermanos Cerrón, Acuña, entre otros, quienes han dejado de lado el interés nacional. Esta «petrea alianza» incluye a Fuerza Popular, Perú Libre, Alianza para el Progreso, Acción Popular, Podemos, y Somos Perú, y ha sido encubridora del «calamitoso y corrupto gobierno de Dina Boluarte».
Finalmente, Cateriano se definió políticamente como liberal o de centroderecha liberal. Enfatizó que su movimiento, Libertad Popular, condena la dictadura como forma de gobierno, sin importar si es de derecha o izquierda, civil o militar. Señaló que el uso permanente de la mentira por parte de líderes (como Castillo y Boluarte, quien mintió sobre su cirugía y las joyas) deteriora el régimen democrático y genera desconfianza en los candidatos.











