Desde que entró en vigencia la Ley de Protección Animal, se han logrado cerca de 100 sentencias contra personas que atentaron contra los animales domésticos y silvestres
La Ley de Protección Animal del Perú cumple una década, y las cifras muestran un aumento significativo en la denuncia de maltrato. Según Milagros Tovar, presidenta de la Federación Nacional de Organización y Activistas Animalistas y Ambientales, entre enero y septiembre de este año se registraron cerca de 1,800 denuncias por actos de crueldad y abandono solo bajo el artículo 206A del Código Penal.
“Al inicio eran muy pocas denuncias… ahora la población y las autoridades comienzan a entender el espíritu de la ley… Pese a los obstáculos y limitaciones en el camino, en estos 10 años se han logrado cerca de 100 sentencias”, afirmó al explicar que la concienciación ciudadana y la capacitación en comisarías, juntas vecinales y colegios han permitido este crecimiento.
Además de los casos de crueldad (con lesiones y muerte de animales) y abandono, otras denuncias incluyen tráfico de especies silvestres y abigeato, sumando más de 2,500 reportes en lo que va del año. “La ley ya tiene diez años y las autoridades no pueden alegar desconocimiento”, señaló la dirigente.
Pese a los avances, persisten desafíos como la venta informal de animales en mercados y la falta de fiscalización. “Ya es hora que la legislación considere a los animales como seres sintientes sensibles… y que las municipalidades cumplan sus ordenanzas”, sostuvo Tovar. También enfatizó la necesidad de campañas de esterilización para combatir la sobrepoblación y prevenir el maltrato.
Otro problema que resalta la dirigente es la inactividad de los Comités Regionales de Protección Animal, que deberían ser presididos por los gobernadores y emitir informes para orientar políticas públicas. “Estos comités son fundamentales para prevenir la violencia hacia los animales y otros seres vulnerables. Sin su instalación, se pierden oportunidades clave de intervención”, advirtió.
Tovar concluyó con un mensaje dirigido a la sociedad: cuidar a los animales es un deber legal y ético. Recordó las cinco libertades que todo animal debe tener: estar libre de hambre, sed, dolor, enfermedad y miedo. “No solamente porque es una prohibición legal, sino porque es algo ético, moral y humano”, recalcó.











