El gobernador regional de Tacna, Luis Torres Robledo, calificó como un «paro modelo» la reciente movilización ciudadana contra el funcionamiento del penal de Challapalca, destacando que la protesta fue pacífica y sin incidentes de violencia. La autoridad regional manifestó que esta acción ha servido para expresar el profundo malestar de la población frente a las decisiones del Ejecutivo en Lima, bajo la firme consigna de que Tacna no debe ser considerada el «depósito de la inseguridad ciudadana» del país.
Durante sus declaraciones, Torres arremetió contra el líder de Alianza para el Progreso, César Acuña, tildando de «desfachatez» sus recientes promesas en Trujillo, donde aseguró que los delincuentes peligrosos del norte no se quedarían allá, sino que serían enviados a Challapalca. “Acuña lo quieren acuñar acá… ya el pueblo le dirá qué votos le va a dar”, sentenció el gobernador, advirtiendo que los tacneños responderán en las urnas ante tales ofrecimientos que vulneran la tranquilidad de la región.
Asimismo, señaló que no solo el actual gobierno ha buscado «soluciones fáciles», sino que gestiones anteriores, como las de Alan García y Pedro Castillo, también vieron en Tacna un lugar para enviar los problemas penitenciarios del país sin considerar el impacto local.
El gobernador informó que el programa dominical «Panorama» de Panamericana Televisión enviará un equipo periodístico a la zona para documentar la situación real del penal. Torres ha sugerido que la prensa nacional debe investigar aspectos críticos, como el destino de los desagües de Challapalca, para que el país entienda las precarias condiciones y el impacto ambiental en la zona.
“Que la gente a nivel nacional sepa… por qué no abren el Frontón, pues”, cuestionó la autoridad, proponiendo la reapertura del antiguo penal limeño como una alternativa viable antes que seguir saturando la zona andina de Tacna.
Aunque Torres aclaró que, por su cargo, no puede encabezar las movilizaciones para no politizarlas, reafirmó su solidaridad plena con los dirigentes y pobladores de Tarata, quienes se han mostrado especialmente firmes en su rechazo.











