Un conflicto por la sobreposición de terrenos en la playa Los Arenales ha generado tensión entre vecinos y cuestionamientos a la gestión municipal, luego de que varias propiedades resultaran afectadas por una apertura de vía realizada hace algunos años.
El problema ha escalado hasta una demanda judicial y paralización de trámites municipales. Próspero Cahuana, propietario del lote nueve desde 2011, asegura que su terreno está legalmente adquirido y que nunca ha sido un invasor.
“El suceso que yo lo he pasado como si fuera un invasor, en lo cual no soy. Yo en 2010 compré con una venta directa de la Municipalidad Provincial de Tacna, en la manzana B1, lote 9, y en 2011 regularicé la adjudicación del terreno en Boca del Río”, explicó, mostrando su título de propiedad.
El conflicto surgió tras la apertura de una vía que afectó los lotes ocho, nueve, diez, once, doce y trece, lo que provocó desorden en la ubicación de los terrenos. “El año pasado, el dueño del lote diez ingresó a mi propiedad, rompió el cerco de plancha galvanizada y se llevó materiales de construcción. Todo esto mientras yo no estaba”, denunció Cahuana, quien utiliza el terreno como depósito de materiales de construcción y obra.
Cahuana responsabiliza de la situación a errores en la demarcación de gestiones municipales anteriores. “Parece que hubiera habido intereses personales para reubicar al señor López, del lote diez, sobre el ocho, y el once sobre el trece, que ya estaba posicionado. Aquí hay un desorden que debe resolverse, porque puede afectar a otros vecinos”, afirmó, insistiendo en que su propiedad debe ser respetada.
Actualmente, la Municipalidad de Sama ha suspendido todo trámite relacionado con el lote diez, mientras se coordina con la Municipalidad Provincial y la Municipalidad de Boca del Río para solucionar la disputa. “El problema no es entre nosotros, sino que las autoridades deben reubicar los lotes de manera correcta, sin prejuzgar ni perjudicar a terceros”, sostuvo Cahuana, preocupado por la seguridad de su terreno y su familia.
El poblador concluyó solicitando garantías y respaldo institucional. “Soy una persona conocida en Boca del Río, respetuosa y cooperadora. Quiero mantener mi propiedad y que se respeten mis derechos. No busco conflicto, solo justicia y claridad en la gestión de los terrenos”, enfatizó, reiterando la necesidad de que las autoridades corrijan los errores históricos que han provocado el desorden actual.











