Mario Cutipa Calderón, de 80 años, se encuentra albergado en la comisaría de Pocollay desde hace ocho días, tras ser hallado el pasado 11 de febrero durmiendo entre arbustos y cartones en las inmediaciones del óvalo del distrito.
El anciano, natural de Juli (Puno), padece de ceguera total y manifiesta no tener familiares vivos. Pese a que la policía ha cursado oficios a la Beneficencia Pública, la Defensoría del Pueblo y el Ministerio Público, ninguna institución ha brindado respuesta para darle un albergue digno.











