La ingeniera Eduarda Medina del SENAMHI advirtió que las altas temperaturas continuarán afectando la costa sur, con registros que ya superan los 33°C en Ilo. Paralelamente, el norte del país enfrenta lluvias torrenciales por el inicio del Fenómeno del Niño Costero, cuyas condiciones cálidas podrían extenderse hasta el mes de noviembre.
En la región Tacna, los termómetros han alcanzado picos de 31.6°C, mientras que en Ilo la situación es más crítica al superar los 33°C. En puntos específicos de monitoreo como Punta Coles, se han registrado temperaturas de 29.8°C, cifra que sobrepasa significativamente el promedio normal de 25.5°C. Según Medina, estas condiciones de «golpe de calor» y bochorno persistirán en la costa litoral e interior al menos hasta fines de febrero.
El SENAMHI ha mantenido vigente el aviso 58 a nivel nacional ante la continuidad de estas olas de calor. Actualmente, el mar presenta anomalías de hasta +1.5°C, cumpliendo con los criterios técnicos para declarar oficialmente el Niño Costero en marzo, una vez que se completen tres meses consecutivos sobre los valores normales. Aunque inicialmente la magnitud se cataloga como débil, los estudios sugieren que podría evolucionar a moderada.
Mientras el norte del país, específicamente Tumbes y Piura, sufre los impactos de lluvias torrenciales debido a la evaporación del mar cálido (que alcanza los 27°C), el sur presenta un escenario distinto. En el sur, las precipitaciones están más vinculadas al fenómeno conocido como el «Alta de Bolivia» y la humedad proveniente del norte.
En cuanto a las zonas altas de Tacna, se reporta que en Tarata la lluvia alcanzó los 9.8 mm en las últimas 24 horas, mostrando una disminución respecto a días anteriores. Una preocupación latente es el nivel de las reservas hídricas: el reservorio de Paucarani se encuentra apenas al 50% de su capacidad (4.3 millones de metros cúbicos), lo cual es monitoreado de cerca por ser la principal fuente de agua para la ciudad durante el año.












