En medio de un amplio despliegue de maquinaria pesada y personal militar, el gobierno de Chile inició este lunes 16 la construcción del denominado “Escudo Fronterizo”, infraestructura destinado a reforzar el control migratorio ilegal en su límite con Perú y Bolivia.
Los trabajos comenzaron en las primeras horas de la mañana en el sector de Complejo Fronterizo Chacalluta, donde excavadoras del Ejército empezaron a remover tierra en la pampa cercana a la frontera, a una distancia estimada de entre 100 y 150 metros de la Línea de la Concordia.
Según información preliminar, la obra contempla zanjas de hasta cinco metros de profundidad y muros de aproximadamente tres metros de altura, diseñados para crear una barrera física en distintos puntos de la frontera norte.
El operativo se inició alrededor de las 6:08 a. m. con la participación de al menos siete vehículos pesados del Ejército chileno, además de unidades médicas y campamentos instalados para el personal militar que resguarda el área.
Durante las siguientes horas se prevé la llegada del presidente chileno, José Antonio Kast, quien inspeccionará los trabajos en el sector de Chacayuta y encabezará el acto simbólico de inicio del sistema de barreras fronterizas.
El mandatario arribará acompañado por una comitiva integrada por los ministros del Interior, Defensa Nacional, Seguridad Pública y Obras Públicas, en una visita destinada a respaldar públicamente el plan de seguridad.
La iniciativa ha generado críticas de analistas internacionales, quienes comparan la estrategia con políticas fronterizas impulsadas anteriormente por el expresidente estadounidense Donald Trump. Según estas opiniones, el proyecto podría ser cuestionado por su impacto en los derechos humanos de los migrantes.
En el ámbito diplomático, el gobierno de Perú expresó inicialmente sorpresa por la falta de comunicación formal respecto al inicio de las obras. Sin embargo, cancillería peruana señaló posteriormente que el país no se opondría a medidas soberanas de control fronterizo adoptadas por Chile.
Mientras las excavadoras continúan operando cerca de los hitos fronterizos y en sectores próximos al litoral, reportes desde la zona indican que el movimiento de tierras es intenso, lo que confirmaría el inicio de una nueva etapa de vigilancia física en la frontera norte chilena.














