Miguel Ángel Díaz, representante legal de los residentes del Jirón de la Unión, en el distrito Alto de la Alianza criticó la invasión de la vía pública y advirtió sobre el peligro de los montículos de tierra colocados por la municipalidad.
Quien representa a los vecinos de las tres cuadras afectadas, se pronunció sobre el conflicto legal y social que enfrenta a comerciantes informales con la comuna y los residentes de la zona. Díaz se refirió a las dos acciones de amparo admitidas por el Poder Judicial, interpuestas por la asociación de vendedores del Altiplano, las cuales tienen programada una audiencia única para el próximo 21 de mayo.
A pesar de la admisión de estos recursos, el letrado se mostró «totalmente seguro» de que serán declarados infundados. «El solo hecho de que se admita una acción de amparo no significa que les den la razón», explicó Díaz, argumentando que el derecho al trabajo no es absoluto si colisiona con otros derechos constitucionales como el libre tránsito y la seguridad.
Según el abogado, un juez constitucional no otorgará el derecho de trabajar en una zona rígida establecida por ordenanza municipal desde antes de la pandemia. Enfatizó que los comerciantes «invaden la vía pública», la cual pertenece a todos los ciudadanos y no a un grupo específico. Detalló que los vecinos, muchos de ellos personas de la tercera edad, se ven impedidos de transitar libremente, sacar sus vehículos o permitir que las movilidades escolares recojan a sus hijos en la puerta de sus hogares.
Respecto a la decisión del municipio de Alto de la Alianza de depositar agregados de construcción (arena y piedras) en las pistas para evitar la instalación de los feriantes, Díaz manifestó su desacuerdo debido al riesgo que representan. «No lo comparto porque puede ocurrir un accidente de noche», advirtió, señalando que la falta de señalización preventiva y mecheros podría derivar en una tragedia similar al «caso Litoral», donde falleció una menor.
Para el abogado, si ocurre un despiste o accidente, la responsabilidad recaerá directamente sobre la municipalidad. Finalmente, Díaz señaló que detrás de la insistencia de los ambulantes por ocupar esas cuadras específicas existen «intereses subordinados». Afirmó que trabajar en esa zona es altamente lucrativo para ellos, ya que no pagan arbitrios ni impuestos municipales e incluso existiría el alquiler informal de espacios públicos.
El abogado concluyó instando a que las avenidas sean liberadas y se eviten actos de violencia durante el fin de semana.











