La presidenta de la Asociación de Cesantes y Jubilados de Educación de Tacna ARCIJET, Zoila Llerena Vásquez, anunció la participación de la delegación tacneña en los juegos nacionales de La Libertad y expresó su preocupación por la falta de presupuesto para la nueva ley previsional.
La ARCIJET se encuentra en plena fase de preparación para lo que será su participación en el 19° Encuentro Nacional Artístico, Cultural, Deportivo y Artesanal, que este año se llevará a cabo en la región de La Libertad del 6 al 12 de septiembre.
A diferencia de años anteriores, la convocatoria se ha extendido no solo a los maestros de la ley 20530, sino también a los de la ley 19990, con el objetivo de fortalecer la competitividad deportiva de la delegación, dado que estos últimos suelen ser más jóvenes. «Queremos llevar el primer puesto», afirmó Llerena, destacando que el año pasado Tacna obtuvo importantes medallas de oro, plata y bronce.
Para lograr este objetivo, ARCIJET iniciará en mayo una serie de talleres gratuitos que incluyen coro, danza, manualidades, computación, repostería y ayuda memoria, entre otros. Estas actividades no solo buscan la competencia, sino promover un envejecimiento activo y saludable, evitando el aislamiento social de los maestros cesantes. Las inscripciones están abiertas en su local de Villa Magisterial.
Una «ley muerta» sin presupuesto
Sin embargo, no todo es celebración. Llerena Vásquez manifestó la profunda incertidumbre que rodea a la recientemente promulgada ley de «pensión digna» para los maestros. A pesar de su publicación en El Peruano, la norma carece actualmente de presupuesto asignado, lo que la convierte en una promesa incierta para miles de docentes.
«No podemos vivir con 800 soles, es una pensión irrisoria», denunció la dirigente, calificando como un maltrato y un «insulto» que, tras décadas de servicio educando al país, los maestros perciban ingresos tan bajos en comparación con otros sectores como la policía o las fuerzas armadas.
Ante esta situación, ARCIJET se mantiene en alerta y esperará los 90 días de plazo para la reglamentación de la ley antes de iniciar nuevas medidas de lucha. «La esperanza es lo último que perdemos, pero seguiremos luchando firmes», concluyó.











