En el marco del 146.° aniversario de la Batalla del Alto de la Alianza, el analista César Málaga sostuvo que la derrota en este episodio histórico respondió principalmente a decisiones políticas tomadas desde Lima, antes que a factores estrictamente militares. Asimismo, planteó la necesidad de que Tacna reciba un resarcimiento histórico, incluyendo la ejecución de proyectos de infraestructura pendientes como el desarrollo portuario.
Durante una entrevista, Málaga afirmó que el sacrificio de agricultores, artesanos y comerciantes en la batalla de 1880 estuvo marcado por decisiones políticas que, según indicó, debilitaron la estrategia militar peruana desde su origen. En ese sentido, señaló que la división del mando y el retiro de tropas desde Arequipa habrían respondido a disputas internas del poder político de la época, afectando la capacidad de respuesta del ejército aliado.
El especialista también atribuyó un rol geopolítico a intereses internacionales en el desarrollo del conflicto, al señalar la influencia de potencias extranjeras en el abastecimiento militar de Chile durante la Guerra del Pacífico.
Málaga propuso además replantear la denominación histórica del periodo posterior a la ocupación de Tacna, señalando que más que un “cautiverio”, se trató de un proceso de “resistencia” sostenido por la población civil durante casi cinco décadas.
En su análisis, destacó la participación de diversos sectores sociales como periodistas, docentes, familias y estudiantes que —según dijo— mantuvieron viva la identidad y el compromiso patriótico en la región durante ese periodo. Asimismo, cuestionó la vigencia de hechos históricos vinculados a la violencia del conflicto, señalando que deben mantenerse en la memoria colectiva como parte del aprendizaje histórico de la nación.
En otro momento, Málaga abordó la situación de infraestructura de la región y sostuvo que Tacna ha sido históricamente perjudicada en su desarrollo portuario. Recordó el Acta de Ejecución de 1999 y señaló que la región no habría recibido el beneficio de un puerto competitivo comprometido en acuerdos internacionales.
También hizo referencia a recursos económicos históricos, indicando que montos asignados en el pasado no habrían sido utilizados de manera eficiente para el desarrollo de infraestructura estratégica.
Finalmente, el analista llamó a las autoridades actuales a priorizar proyectos de integración y desarrollo regional. Señaló que el reconocimiento histórico de Tacna debe traducirse en políticas concretas, especialmente en materia de infraestructura portuaria y fortalecimiento de la zona franca.
“La identidad y el patriotismo de Tacna deben ser la base para mirar hacia el futuro”, concluyó.











