El exviceministro de Gobernanza Territorial aclaró que la Ley 1488 de 1988 zanjó la frontera regional. A la vez, calificó de «irresponsables» a las autoridades por azuzar un conflicto con fines electorales.
En medio de la creciente tensión social y política entre las regiones de Tacna y Moquegua, el exviceministro de Gobernanza Territorial, Raúl Molina, señaló que el conflicto actual carece de base técnica. Según el experto, los límites departamentales no están en discusión desde el punto de vista legal, ya que fueron establecidos mediante la Ley 1488 en el año 1988, durante el primer gobierno de Alan García.
Molina explicó que el expediente tacneño que es cuestionado por Moquegua buscaba simplemente resolver imprecisiones en los límites internos de Tacna, específicamente entre las provincias de Candarave y Jorge Basadre. Para este proceso, se utilizó como base la línea fronteriza con Moquegua que ya existe desde hace más de tres décadas.
«Tacna no ha tocado el límite con Moquegua. Ha usado una ley que tiene más de 30 años de vigencia», precisó Molina, añadiendo que, técnicamente, la zona de Quebrada Honda pertenece a la provincia de Candarave y no a territorio moqueguano. «Yo he visto los mapas del expediente, el expediente no inventa nada es absolutamente minucioso», aseveró.
El experto señaló que si Moquegua no está de acuerdo con la ley de 1988, debe seguir los canales técnicos y legales para proponer una modificación, en lugar de recurrir a medidas de fuerza.
De igual forma, calificó al presidente del Congreso, Fernando Rospigliosi, como «absolutamente irresponsable» por prometer derogar leyes sin tener competencia para ello, y criticó la «debilidad espantosa» del Ejecutivo al observar la norma ante las presiones de las protestas.
Asimismo, Molina acusó a los gobernadores regionales de actuar bajo intereses políticos electorales. Señaló que mientras la gobernadora de Moquegua, Gilia Gutiérrez, ha sido «irresponsable» al azuzar a la población, el gobernador de Tacna, Luis Torres, ha pecado de «soberbia» al no buscar una mediación directa.
«Están peleando entre dos iguales, cediendo al amedrentamiento de autoridades que aprovechan el momento electoral», sentenció
El análisis de Molina también puso de relieve la disparidad económica: aunque el monto total del canon es similar, la diferencia poblacional hace —por ejemplo— que Moquegua reciba 5,000 soles por habitante, frente a los 2,400 soles que recibe cada tacneño.
Mientras el problema sigue en la mesa, el conflicto ha escalado a que comuneros en la provincia Jorge Basadre (Tacna) corten el suministro que dota parcialmente de agua a la ciudad de Ilo (Moquegua), luego que de que Moquegua lograra la observación de la normativa con una comitiva en la capital y acatando para ello un paro indefinido, suspensión de clases y bloqueo de carreteras que registró un fallecido. Para Molina estas acciones son una «locura» dado que ambas poblaciones son interdependientes.
Hizo un llamado a una tregua inmediata y a que las autoridades planteen una agenda conjunta de desarrollo que beneficie a los ciudadanos de a pie.
Comuneros se mantienen en bocatoma que dota de agua a Ilo tras observación de Ley 11658











