Puno. La Fiscalía de Derechos Humanos investiga la muerte de un joven de 24 años ocurrida mientras permanecía bajo custodia de la Policía Nacional del Perú (PNP), hecho que ha generado protestas de sus familiares y reavivado los cuestionamientos por presuntos casos de abuso policial en la región.
Según el reporte periodístico del periodista Liubomir Fernández, la víctima, identificada como José Armando Huanchi Quispe (24), fue intervenida la noche del jueves tras protagonizar una gresca en la vivienda de un vecino cuando, presuntamente, se encontraba en estado de ebriedad. Posteriormente fue trasladada en un patrullero, pero llegó sin vida al hospital.
La versión oficial de la Policía sostiene que el intervenido se habría autolesionado durante el traslado al golpear su rostro contra una de las ventanas del vehículo policial, lo que habría provocado una convulsión que terminó causándole la muerte.
Sin embargo, los familiares rechazan esa explicación y denuncian que el joven habría sido víctima de tortura mientras permanecía bajo custodia. Además, sostienen que los resultados de la necropsia evidencian múltiples lesiones en el rostro, el tórax y otras partes del cuerpo, las cuales, a su juicio, no serían compatibles con la versión policial.
Ante estos hechos, el Ministerio Público dispuso la detención preliminar de tres suboficiales de la Policía Nacional, quienes son investigados mientras continúan las diligencias para esclarecer las circunstancias de la muerte.
De acuerdo con el reporte de Liubomir Fernández, este caso se produce pocos días después de que un abogado denunciara haber sido presuntamente torturado en la comisaría de Ayaviri, en la provincia de Melgar, luego de acudir a solicitar auxilio.
Según la denuncia, durante las investigaciones se habría intentado sustentar la versión policial con certificados médicos que, posteriormente, fueron cuestionados por la aparición de registros fotográficos en los que el agente involucrado no presentaba lesiones visibles.
Los familiares de José Armando Huanchi Quispe continúan exigiendo justicia y piden que se esclarezcan las circunstancias en las que perdió la vida mientras permanecía bajo custodia policial.
La Fiscalía de Derechos Humanos se encuentra a cargo de las investigaciones tanto del fallecimiento del joven como de la denuncia por presunta tortura ocurrida en Ayaviri, con el objetivo de determinar las responsabilidades que correspondan conforme a ley.
El caso ha reavivado el debate sobre el uso de la fuerza por parte de efectivos policiales y las investigaciones de presuntos delitos cometidos durante el ejercicio de sus funciones, en un contexto de creciente preocupación por el respeto a los derechos fundamentales.











