Los vecinos del centro poblado Leguía conviven con profundos baches y aguas servidas que permanecen en plena vía pública, generando riesgos para conductores, peatones y, especialmente, para los niños que acuden a un centro de atención infantil ubicado en la zona.
El problema se registra en la intersección de las avenidas Caplina y 17 de Mayo, donde tres grandes agujeros, ocupan parte de la calzada. A estos se suma un cuarto hoyo que viene formándose y que dificulta el tránsito vehicular.
Los conductores se ven obligados a reducir la velocidad o realizar maniobras para evitar caer en los desniveles. Según los vecinos, algunos vehículos ya habrían sufrido daños en la suspensión y otras partes mecánicas al impactar contra los huecos.
Los moradores señalaron que hace aproximadamente tres semanas la Municipalidad Provincial de Tacna (MPT) realizó trabajos de parchado que terminó desprendido por las recientes lluvias.
Aunado a ello, está el colapso de dos buzones de alcantarillado ubicados a pocos metros. Uno se encuentra hundido en la calzada, mientras que del otro continúan emanando desagüe que discurren por la pista y terminan acumulándose cerca de los huecos.
La situación preocupa aún más por la presencia de un Centro de Atención Integral Infantil ubicado en la misma esquina. Los menores que acuden al establecimiento quedan expuestos a los malos olores y a las condiciones insalubres generadas por el desborde del alcantarillado.
Los pobladores aseguran que desde hace más de un mes vienen comunicando el problema a la EPS y a la MPT, sin obtener una solución definitiva.











