La Confederación Asiática de Fútbol anunció hoy martes 27 de octubre que remitirá el caso del príncipe Ali bin Hussein, presidente de la Federación Jordana de Fútbol, a sus órganos judiciales tras las acusaciones que realizó contra Gianni Infantino, presidente de la FIFA. El dirigente jordano cuestionó el desarrollo del reciente congreso de la confederación, celebrado en Tokio, y sostuvo que el encuentro estuvo condicionado por intereses políticos.
Las declaraciones de Ali surgieron después de que el presidente de la Confederación Asiática, Salman bin Ibrahim Al Khalifa, respaldara la candidatura de Infantino para continuar al frente de la FIFA. El dirigente jordano afirmó que no se permitió a los representantes debatir ni formular preguntas durante el congreso. La confederación, por su parte, negó que se hubiera impedido participar a los delegados y rechazó las acusaciones de coerción, amenazas o sobornos por considerarlas carentes de pruebas.
Ahora, los órganos judiciales de la confederación deberán examinar las declaraciones y determinar si corresponde adoptar alguna medida bajo sus estatutos. El caso añade un nuevo episodio de tensión en la dirigencia del fútbol asiático y se produce en medio de las diferencias entre la AFC y la FIFA sobre la administración y el futuro comercial de los torneos internacionales.











