Al menos 10 jóvenes habrían sido víctimas del robo de sus teléfonos celulares durante una fiesta de Halloween realizada la noche del sábado 31 de octubre en los ambientes del exlocal Rancho San Antonio, en Tacna. Los agraviados y sus familiares acudieron hasta la Comisaría Central para denunciar los hechos. Además, uno de los asistentes terminó con una herida en la cabeza que requirió cinco puntos de sutura.
En declaraciones a Radio Uno, Enrique Chancara, padre de uno de los afectados, relató que su hijo, de 21 años, asistió a la celebración junto a sus amigos de la universidad. Según contó, mientras compartían en el establecimiento, un sujeto se acercó por detrás y le arrebató el celular. Cuando el joven intentó reclamarle, fue golpeado con un objeto que el padre identificó como una manopla, provocándole una herida en la frente. Posteriormente, fue trasladado a la clínica La Luz, donde recibió atención médica.
El denunciante indicó que, al llegar al establecimiento, encontró a otros padres de familia cuyos hijos también habían sufrido el robo de sus celulares. Incluso, aseguró que una de las agraviadas había retenido a un presunto implicado, pero este habría logrado escapar luego de que personal de seguridad le permitiera salir del local. Según su versión, un vehículo lo esperaba en las inmediaciones y facilitó su fuga.
Chancara estimó que entre 10 y 11 personas habrían sido víctimas de estos robos durante la celebración. También cuestionó la actuación del personal de vigilancia, señalando que no permitió el ingreso de los padres para auxiliar a sus hijos, pese a que, según su denuncia, sí se habría facilitado la salida de uno de los presuntos responsables. Asimismo, afirmó que solicitaron la presencia de la Policía y Serenazgo, y que posteriormente acudieron al establecimiento para identificar cámaras de videovigilancia que podrían ayudar a esclarecer los hechos.
Durante las intervenciones se logró retener a un joven identificado inicialmente como Luis Alejandro Flores Mamani, de 18 años, quien fue trasladado a la Comisaría Central. El padre señaló que su hijo lo reconoció como uno de los presuntos agresores. El caso quedó en manos de las autoridades policiales y del Ministerio Público para las diligencias correspondientes.











