Arequipa.- Un nuevo episodio de violencia sacudió el Penal de Varones de Socabaya, ubicado en el sector de Horacio Zeballos Gámez, en Arequipa. Un artefacto explosivo, presuntamente una granada de guerra, fue lanzado contra la garita de control del establecimiento penitenciario alrededor de las 11:13 de la mañana, durante la celebración del Día de Todos los Santos.
El atentado dejó dos personas heridas, entre ellas un agente del Instituto Nacional Penitenciario (INPE) y una visitante, quienes fueron alcanzados por las esquirlas de la explosión. De acuerdo con el reporte de las autoridades, el trabajador penitenciario Fabricio Díaz Castillo (53), quien se encontraba de servicio en el puesto de control, sufrió lesiones por esquirlas en la espalda y la pierna izquierda.
Asimismo, la visitante Ester Natalie Quispe Tapia (42) recibió impactos de fragmentos metálicos en la clavícula izquierda y el abdomen. Inicialmente fue atendida en el tópico del penal y posteriormente trasladada al Hospital Honorio Delgado para recibir atención médica.
Según el testimonio del agente afectado, dos sujetos con cascos de motocicleta se aproximaron a la garita. Uno de ellos lo habría amenazado apuntándole con un arma de fuego, situación que motivó la reacción de los trabajadores penitenciarios, quienes desenfundaron sus armas de reglamento.
Durante la huida, los atacantes lanzaron el artefacto explosivo, que cayó aproximadamente a cuatro metros de la caseta de vigilancia y detonó en una zona verde. La explosión ocasionó daños en las ventanas y paredes de la infraestructura.
Durante las diligencias realizadas en los exteriores del establecimiento penitenciario, personal de la Unidad de Desactivación de Explosivos (UDEX) y de la División de Investigación Criminal (DIVINCRI), a través del Área de Extorsiones, encontró un segundo paquete que contenía tierra y una mecha de percusión. Tras la evaluación correspondiente, se descartó que se tratara de un segundo artefacto explosivo.
Junto al envoltorio fue encontrada una carta con amenazas dirigidas contra internos del pabellón D, identificados mediante los alias de «Choclo», «Chino» y «Monchi». En el manuscrito se acusa a estos reclusos de presuntamente extorsionar, agredir a otros internos y ordenar homicidios desde el interior del penal. Además, contiene una advertencia directa contra los trabajadores penitenciarios:
«Si el Choclo y su banda siguen matando y extorsionando desde adentro, vamos a matar a uno del INPE».
Tras el atentado, el Instituto Nacional Penitenciario dispuso la suspensión temporal de las visitas al penal de Socabaya, con la finalidad de facilitar las investigaciones de la Policía Nacional y el Ministerio Público. Asimismo, se anunció el reforzamiento de la seguridad perimetral con cuatro agentes adicionales y la revisión de las cámaras de videovigilancia para identificar a los responsables del ataque.











