Moquegua.- «El asesinato de mi padre no puede quedar impune», exigió Mariela Romero Calizaya tras la muerte violenta de su padre, el exalcalde de Cuchumbaya, Armando Romero Torres, y pidió garantías de protección para ella y su madre, quien también habría resultado lesionada durante el ataque.
Tras el hallazgo del cuerpo el sábado 31, fueron detenidos tres hermanos de la exautoridad identificados como Germán, Juan y Alberto Romero, señalados como sospechosos del hecho. Efectivos de la Policía Nacional los trasladaron a la carceleta policial, donde permanecen bajo custodia mientras se desarrollan las diligencias.
Mariela Romero señaló que el crimen tendría como origen el conflicto familiar por un terreno que su padre habría comprado directamente a sus abuelos. Según explicó, sus tíos no habrían aceptado dicha transacción, lo que originó una disputa que se prolongó en el tiempo.
La joven denunció que su padre fue retenido contra su voluntad y agredido hasta perder la vida. También manifestó que algunos vecinos presenciaron los hechos, pero no pudieron intervenir debido a las amenazas que, según su testimonio, recibieron quienes intentaron acercarse para auxiliarlo.
«A mi papá lo tuvieron secuestrado hasta que acabaron con su vida», declaró a la vez de afirmar que su madre también fue agredida y resultó lesionada. Por ello, expresó su temor ante posibles represalias y solicitó protección para ambas ante las autoridades policiales y judiciales.
Representantes del Ministerio Público y personal de la Fiscalía realizaron el levantamiento del cadáver entre las 7:00 y 8:00 de la noche. Posteriormente, los restos fueron trasladados a la morgue para los exámenes de necropsia de ley y posterior entregaron el cuerpo a sus familiares, quienes realizan el velatorio en el local de Santo Domingo y anunciaron que el sepelio se llevará a cabo el martes 3.
Mencionar, que sobre el exalcalde pesaba una orden de captura vinculada a un proceso judicial de su gestión municipal. Sin embargo, su hija precisó que su defensa había presentado un recurso de casación que se encontraba pendiente de resolución cuando ocurrió el ataque.











