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EL PAISAJE ARQUEOLÓGICO RUPESTRE DE LOS PETROGLIFOS DE  MICULLA: MAGIA, ARTE Y CULTURA

Jesús Gordillo Begazo

Es nuestro deseo, con esta columna, acercar a la población de Tacna un patrimonio que en los últimos 20 años se ha convertido en uno de los principales atractivos recursos culturales y turísticos de la región de Tacna. Su puesta en valor, alentada inicialmente por el entonces Instituto Nacional de Cultura de Tacna y hoy por el Gobierno Regional de Tacna, es una oportunidad para que emprendedores del turismo y la cultura, puedan generar espacios de gestión, inversión y mejoras en la calidad de vida de los actores e involucrados; sobre todo, en la población inmediata al recurso arqueológico y anexa al corredor turístico del “Valle Viejo – Miculla”.

El Paisaje Arqueológico de Miculla está ubicado al Este de la ciudad de Tacna entre los kilómetros 24 y 28 de la carretera Tacna-Palca rumbo a Collpa – La Paz, a 1,300 metros promedio sobre el nivel del mar, en las coordenadas 17 52´30″ de Latitud Sur y 70 05´ 00″ de Longitud Oeste. Políticamente, pertenece al distrito de Pachía, provincia y región de Tacna. La zona, goza de un clima templado, cielo despejado y sol durante todo el año. Pachía, fue una Llacta (pueblo mayor) desde donde se ejercía el control y la administración del agua.

El área protegida es de aproximadamente 2,200 hectáreas, donde existen petroglifos o quilcas, estructuras domésticas, promontorios ceremoniales, geoglifos, caminos, canales, terrenos de cultivos y áreas funerarias, ubicada en el Anexo de Miculla, sobre una topografía con sectores planos, laderas y pequeñas quebradas del contexto geográfico de la confluencia del río Caplina y la quebrada de Palca. Geológicamente, pertenece a la formación geológica del Cuaternario Reciente (cinco millones de años), originado por continuos fenómenos aluviales que dejaron regadas en el camino cientos de cantos rodados de variadas formas y tamaños, que luego serían utilizados por los antiguos pobladores del Caplina para sus prácticas rituales y ceremoniales. Miculla es uno de los sitios rupestres más extensos de la América Andina.

Probablemente, muchas veces nos hemos preguntado ¿qué son los petroglifos? De acuerdo a las distintas investigaciones realizadas a nivel mundial y regional, nos indican que son  grabados bajo relieve, realizados en la superficie de determinadas rocas utilizando percutores de piedra, metal o hueso. En Miculla, los petroglifos fueron trabajados mediante las técnicas de la percusión, presión, rayado y mixta, utilizando posiblemente instrumentos de piedra y metal. Esta modalidad del arte rupestre se ha extendido en todos los valles costeros del Perú, en especial en la región sur; cuya tradición se da en todos los países andinos.

La iconografía y los simbolismos en Miculla, son elocuentes y a la vez inspiradores. Ahí, la figura humana es la de mayor representación y aparece formando parte de escenas de caza, música, danza, ritualidad sexual, faenas agrícolas, guiando hatos de llamas, en enfrentamientos étnicos con arco y flecha, cargando bultos, portando impresionantes tocados cefálicos y en actos estrictamente rituales del culto al agua, la tierra y el cosmos. Sus formas, proyectan movimientos armoniosos y de mucha plasticidad, a pesar de lo esquemático con que se han dibujado algunas de las figuras. Ningún diseño se repite, todas las figuras humanas son diferentes. El género, aparece representado por penes prominentes y tocados cefálicos para el caso del sexo masculino y dibujos de vulvas aisladas y peinados en forma de una “v” invertida, para el femenino.

Las figuras zoomorfas también son frecuentes y están representadas por camélidos (llamas, alpacas y escenas de apareamiento), tarucas, felinos, perros, zorros, hurones, suris, culebras, sapos, lagartijas, roedores, peces, aves, mariposas, arácnidos y otras no identificadas. Son importantes también, las representaciones de figuras fitomorfas (árboles, cactus, plantas de maíz); antro-zoomorfas, geométricas y simbólicas como la figura denominada “El Laberinto”. Estos dos últimos tipos de diseños están representados por círculos, círculos concéntricos, círculos con punto concéntrico, círculos enlazados, espirales, líneas onduladas y rectas, grecas, puntos encerrados en cuadrados y rectángulos. Las composiciones abstractas, difíciles de identificar, también son recurrentes, pero en menor escala. Aparecen representadas con mucho realismo figuras constelares como el sol, la luna, las estrellas y la «Cruz del Sur», sustentando la relación mágica del hombre andino con el cosmos; esta característica, sumada a la energía magnética atribuida al lugar, ha convertido a Miculla, últimamente, en un importante destino para el desarrollo del turismo místico.

En cuanto a su antigüedad, los arqueólogos señalan que los petroglifos se realizaron con mayor fuerza a partir del denominado período Formativo Regional iniciado hace 1,200 años a.C aproximadamente; sin embrago, no se descarta períodos más tempranos como el Arcaico. En todo caso, es en el período cultural denominado Desarrollo Regional Tardío, entre los siglos IX y XV de nuestra era, definido por estilos culturales locales como Chiribaya, San Miguel, Pocoma, Gentilar y Sitajara con una identidad yunga definida y una lengua común conocida como el Cole o Coli., donde este tipo de manifestaciones se da con mayor énfasis. La tradición se extiende hasta las épocas Inka y Colonial, e incluso hasta nuestros tiempos republicanos a través de los denominados “pagos a la tierra” u “ofrendas a la tierra”.

Pero, qué función cumplieron estas quillcas y demás manifestaciones culturales en Miculla?. Los arqueólogos, sustentan que los petroglifos representan una suerte de indicadores o derroteros de rutas de tráfico, desarrolladas por lo caravaneros andinos durante sus desplazamientos a corta y larga distancia, con el propósito de seguir manteniendo la tradicional interacción económica y cultural entre los valles costeros y los diversos pisos ecológicos de la región. Miculla, se encuentra asociado al camino Inka de Palca conectada al altiplano puneño.

La otra tesis, expresa que los petroglifos de Miculla son de carácter ceremonial y ritual. Es probable, que la condición semi-árida del valle Caplina haya condicionado a sus pobladores recurrir a actos ceremoniales propiciatorios con el objeto de «solicitar» agua y fertilidad a sus apus teniendo en consideración el alto sentido animista y utilitario que el hombre andino le atribuye a todos los elementos de la naturaleza. Esta función, es entendida bajo un lenguaje simbólico que realiza el hombre frente a su realidad, representándola en grabaciones sobre la roca u otras modalidades del arte rupestre. En este contexto, aparece como ícono principal la representación del “Señor de las serpientes” o “Señor del Agua”, que es un personaje que porta dos y más ofidios en sus manos, a manera de báculos sagrados. En Miculla, los petroglifos están asociados a geoglifos, canales de irrigación, terrenos de cultivo, caminos de tránsito interno y externo, apachetas, promontorios ceremoniales, estructuras de uso ritual y doméstico, huacas, tumbas y túmulos funerarios.

Actualmente, existe habilitado un circuito turístico peatonal señalizado, habilitado en una extensión de 42 hectáreas, donde el visitante observará cientos de petroglifos, un extenso geoglifo de 120 metros de largo dedicado al culto del agua y la fertilidad, y apreciar el paisaje mágico de la «Pampa de Miculla». El circuito peatonal se inicia en el kilómetro 25 de la carretera asfaltada a Palca, llega a una primera concentración de aproximadamente 150 petroglifos, un tambo colonial-republicano y una estructura circular de probable data Inka; luego, se cruza el 1er puente colgante rumbo a la segunda y más importante concentración de petroglifos. El circuito peatonal continúa, pasando por la llamada “Piedra de la fertilidad” y el “Geoglifo del Agua”; más adelante, se cruza el segundo puente colgante, finalizando frente al módulo de servicios y el desvío hacia el valle de Chuschuco.  Para el descanso y contemplación del paisaje, en el circuito se han habilitado miradores y cómodos paraderos.

Hoy, la infraestructura de servicio al turística, cuenta con dos puentes colgantes de más de 72 metros de largo construidos sobre la quebrada de Palca, dos miradores, cinco ramadas de descanso, un muro de los recuerdos, dos playas de estacionamiento y un módulo de servicios implementado con sala de información, venta de souvenir, comedor al paso, SS.HH. y vigilancia las 24 horas. El circuito peatonal tiene un recorrido de 3 kilómetros lineales aproximadamente.  Estamos, a portas de la ejecución de un proyecto turístico de mejoras del servicio  turístico y cultural en Miculla, impulsado por el Gobierno regional de Tacna.

Los petroglifos de Miculla forman parte del patrimonio cultural regional y por ello debe merecer nuestra estima, valoración y cuidado. Es obligación y responsabilidad de todos los peruanos proteger y conservar el patrimonio arqueológico de la Nación. Es importante, que todos los visitantes al circuito turístico, ya sean nacionales y extranjeros, guarden el respeto y consideración a la zona arqueológica y cumplir estrictamente los protocolos sanitarios señalados. Por el momento, debemos tener en consideración lo siguiente:

–           Cumplir con los protocolos sanitarios

–           Respetar el circuito peatonal y su señalización.

–           No arrojar basura ni alterar las figuras representadas en las rocas con escritos u otra      modalidad, ni dañar las instalaciones turísticas del circuito.

–           Prohibido el ingreso de vehículos al circuito turístico peatonal.

–           No hacer fogatas ni acampar en la zona arqueológica.

–           Usar los SS:HH. del módulo de información.

–          Las delegaciones con más de 10 turistas, deberán contar con un “Facilitador de Información Turística” debidamente capacitado por la DIRCETUR TACNA.

Este monumento arqueológico, está amparado por la Ley 28296 y el Título VIII del Nuevo Código Penal, que sancionan drásticamente a los que atenten contra su conservación.

EL ACCESO (carretera asfaltada)

Alternativa 1: Tomar los vehículos de servicio rural de la ruta Tacna – Calientes, bajarse en el desvío de la carretera a Palca, caminar hasta el inicio del circuito en el kilómetro 24 de la carretera asfaltada a Palca.

Alternativa 2: Hacer uso de los servicios turísticos de los operadores del circuito Valle Viejo – Miculla. Usar vehículo particular o servicio de taxi, hasta llegar al Módulo de Información, luego dirigirse al inicio del circuito en el Km. 28

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