La tranquilidad de Morro Sama se ha visto brutalmente interrumpida por el ultraje sexual perpetrado contra una niña de 6 años de edad, un hecho que ha desatado una ola de indignación y protestas entre los residentes. El acusado es un hombre de nacionalidad venezolana identificado como Darwin Javier Lara García, de 24 años de edad.
Mario Reynoso, presidente de la junta vecinal de Morro Sama, señaló que en 35 años de vivencia nunca habían presenciado sucesos de esta magnitud, por ello la población se encuentra exigiendo que se aplique la pena de cadena perpetua para el agresor, considerando que de salir en libertad podría atentar contra más personas.
Además de la condena, la crisis ha puesto en foco la creciente inseguridad asociada a la migración. Reynoso indicó que la población está pidiendo la retirada de los ciudadanos venezolanos que han llegado a la zona a través de las embarcaciones conocidas como “vikingas”, que – afirmó- han traído a personas de mal vivir. Aunque los vecinos no tienen nada en contra de las personas que trabajan honestamente, incluso hay familias venezolanas que llevan más de cinco años sin causar problemas, la presencia de «lumpen»—incluyendo sicarios, asesinos, secuestradores y violadores— ha generado un temor generalizado.
Según mencionó, aquellos que han optado por delinquir en el litoral tacneño están atemorizando a la población debido a que estas personas utilizan cuchillos y se ha reportado que algunos ya poseen armas de fuego. Incluso los dueños de las embarcaciones están siendo amenazados «si no le dan una caja de pescado, ya te voy a esperar afuera». Reinoso enfatizó que no existe mayor seguridad en el desembarcadero porque carecen de un control adecuado, como la implementación de carnets de identificación para todas las personas que ingresan y salen del área.
Fijan audiencia para venezolano acusado de violar a niña en Morro Sama











