La Asociación Nacional de Periodistas (ANP) denunció un segundo ataque de sicarios en menos de una semana contra profesionales de la prensa en Perú. El viernes 12 de diciembre, el periodista Mitzar Castillejos fue víctima de un intento de asesinato en Padre Abad, en la región Ucayali, tan solo días después del asesinato de Fernando Núñez ocurrido el 6 de diciembre en Pacasmayo.
Renzo Chávez, secretario general de la ANP, calificó el hecho como lamentable y condenable. El ataque ocurrió en la puerta del domicilio de Castillejos, justo cuando salía para realizar su programa. Los sicarios llegaron en motocicleta y dispararon cinco veces, impactando tres balas en el cuerpo del periodista.
Según la ANP, el ataque se da en el contexto en que Castillejos estaba cuestionando el desenvolvimiento de la municipalidad provincial de Padre Abad. La ANP ha sido enfática al señalar que esta línea de investigación —críticas e investigación a las fuentes de poder— es una posible fuente de ataque que no debe ser descartada por las autoridades.
Elementos clave del análisis sugieren que el ataque no fue fortuito, sino que los delincuentes estaban claramente identificados y habían realizado un seguimiento, pues conocían la dirección de la vivienda. Afortunadamente, a diferencia del caso de Fernando Núñez, el ataque a Castillejos ocurrió en una avenida transitada, lo que ayudó a frustrar el intento de homicidio. La gente que presenció el hecho brindó primeros auxilios y trasladó al colega inicialmente al centro de salud de Aguaytía, y luego al hospital de Tingomaría.
Aunque Mitzar Castillejos ya se encuentra fuera de peligro, la ANP ha establecido contacto con su madre, quien informó que la familia tiene miedo fundado de que el periodista retorne a Aguaytía debido al grave peligro que corre su vida.
El gremio exige a las autoridades, incluyendo a la Policía y al Ministerio Público, que investiguen con particular rigurosidad. Además, demandan que el Estado cumpla con su deber de garantizar la seguridad de quienes ejercen el periodismo, especialmente quienes se dedican a cuestionar o investigar.
La ANP ha recordado la existencia del Mecanismo Intersectorial para la Protección de Personas Defensoras de Derechos Humanos, vigente desde 2020 y que ampara a los periodistas. Este mecanismo fue activado el sábado siguiente al atentado. Renzo Chávez subrayó que el Poder Ejecutivo, que regenta este instrumento, debe cumplir un trabajo efectivo y no permitir que el mecanismo sea un «simple instrumento decorativo».
Finalmente, la ANP insiste en que la protección solicitada no es un privilegio, sino una necesidad fundamental, ya que la actividad periodística debe ser protegida como garante de la democracia en los estados, según la jurisprudencia nacional e internacional en materia de derechos humanos.











